La muerte de un perro de raza Yorkshire en la urbanización Ciudad Colibrí, en Santo Domingo de los Tsáchilas, mantiene abierta una investigación por un presunto caso de maltrato animal.
El hecho ocurrió el viernes 1 de mayo de 2026 y fue denunciado por los tutores de la mascota ante la Fiscalía y autoridades municipales, luego de que cámaras de seguridad captaran el momento del ataque.
Sin embargo, en la Fiscalía les negaron la demanda, lo mismo ocurrió en el Consejo de la Judicatura.
De acuerdo con los testimonios de los afectados y registros audiovisuales difundidos posteriormente, el perro llamado Cyril salió momentáneamente al patio de su vivienda cuando otro can lo atacó. La familia afectada sostiene que la agresión habría sido provocada por una vecina del conjunto residencial, como se evidenciaría en las grabaciones de cámaras de seguridad.
El caso generó reacciones entre moradores de la urbanización privada y usuarios en redes sociales, debido a la gravedad de las heridas que sufrió el animal y a las circunstancias que rodean el incidente registrado en Santo Domingo.
Estado crítico y muerte de la mascota en Santo Domingo
Tras el ataque, los propietarios trasladaron de inmediato a Cyril a una clínica veterinaria. Según indicaron, los médicos confirmaron que el perro presentaba una costilla fracturada y un pulmón perforado.
Pese a la atención de emergencia, la mascota falleció pocos minutos después debido a la gravedad de las lesiones. Los tutores del animal señalaron que posteriormente solicitaron la intervención policial para que se levantara un parte oficial de lo ocurrido.
El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad instaladas dentro de la urbanización. En las imágenes, difundidas parcialmente en redes sociales y medios digitales, se observa el momento previo al ataque entre los animales.
Versiones sobre el incidente
Según la denuncia de la familia afectada, la vecina identificada como Nataly T. habría dirigido a su perro contra la mascota. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no existía un pronunciamiento oficial directo de la señalada.
De acuerdo con testimonios citados por los denunciantes, un familiar de la mujer explicó posteriormente que el ataque habría ocurrido por una supuesta confusión. En publicaciones realizadas en redes sociales, el joven afirmó que su madre "se confundió de perro".
Según esa versión, el ataque iba dirigido hacia otro perro de similares características que residiría en la urbanización y que, presuntamente, generaba molestias por ladridos frecuentes.
No obstante, la familia de Cyril insiste en que el caso debe investigarse bajo el marco de las normas vigentes sobre maltrato animal en Ecuador y responsabilidad de propietarios de mascotas.
Investigación y acciones legales
Los tutores del perro fallecido informaron que presentaron denuncias formales ante el Municipio de Santo Domingo. Entre sus pedidos constan la determinación de posibles responsabilidades penales y administrativas.
Además, solicitaron que se evalúe el comportamiento del perro atacante debido a supuestos antecedentes reportados por otros residentes del sector. Hasta ahora, las autoridades no han emitido un informe público sobre el avance de las investigaciones.
En Ecuador, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) contempla sanciones por actos de maltrato animal que provoquen lesiones o la muerte de mascotas. Asimismo, varios municipios cuentan con ordenanzas relacionadas con tenencia responsable y control animal.
El caso volvió a poner en debate la necesidad de fortalecer controles sobre convivencia responsable entre mascotas dentro de urbanizaciones y espacios residenciales.
Mientras avanzan las diligencias, los moradores de Ciudad Colibrí permanecen atentos a las decisiones de las autoridades competentes. Este viernes, el personal de Fauna Urbana del Municipio hizo un reporte de lo que ocurrió. La familia afectada señaló que espera que el caso siente un precedente frente a situaciones similares.
Ordenanza municipal establece responsabilidades
La denuncia también se sustenta en la normativa vigente del cantón Santo Domingo sobre tenencia responsable de animales domésticos. La Ordenanza de Tenencia y Manejo Responsable de Mascotas establece obligaciones para propietarios y poseedores de perros u otros animales.
El Artículo 6 señala que los dueños, poseedores o responsables de viviendas donde habiten mascotas "son responsables de las molestias ocasionadas a los vecinos, a causa de ruidos o malos olores provocados por los animales". Además, determina que, en caso de incumplimiento, podrán recibir sanciones conforme a la ordenanza municipal.
La normativa también establece que el poseedor de un animal será responsable de "los daños, perjuicios y molestias que ocasione a las personas, cosas, espacios públicos y al medio natural en general", sin perjuicio de la responsabilidad subsidiaria del propietario.
Asimismo, el texto dispone que los responsables deberán cubrir gastos médicos, prótesis y afectaciones psicológicas debidamente valoradas por profesionales, cuando exista una agresión ocasionada por un perro u otro animal doméstico (5).