Científicos de Ecuador anunciaron este jueves que identificaron genéticamente 8.000 nuevas especies de insectos en un bosque protegido del Chocó Andino ecuatoriano, declarado reserva mundial de la biosfera.
Los investigadores usaron material genético de los ejemplares recolectados en la reserva privada Mashpi-Tayra, ubicada en el noroeste de Quito, y lo compararon con el de otros insectos que constan en bases de datos científicas del mundo.
Con ello determinaron que estos ejemplares corresponden a "especies nuevas", dijo a la AFP Diego Inclán, director del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) de Ecuador, un país pequeño pero megadiverso.
Investigación consta en revista científica
El estudio se publicó en la revista especializada Scientific Data del Reino Unido. De las 8.000 variedades, "el 97% son únicas, no hay en ningún otro lado del planeta. Es una locura", agregó Inclán.
Estos insectos luego deberán ser descritos a detalle y nombrados de la forma tradicional, explicó el investigador.
Tras seis años de investigación, uno de los cuales fue destinado exclusivamente para recolección de ejemplares, los científicos se encontraron en su mayoría con especies no registradas de moscas, avispas y mariposas.
"Usamos una nueva tecnología para describir las especies por su huella genética (...) Una diversidad genética es el equivalente a la especie. La única diferencia es que no tiene nombre, tiene un código", señaló Inclán.
La investigación es parte de una iniciativa del Centro de Genómica de la Biodiversidad de la Universidad de Guelph en Canadá. El programa incluye a 50 países y estudia cómo cambian las comunidades de artrópodos a través del tiempo y frente a los cambios en el medioambiente.
Estos "son datos superúnicos y ya son datos comprobados (...) ojalá también esto sirva para definir políticas de conservación a nivel local y estatal", señaló a la AFP Mateo Roldán, director de investigación de Mashpi.
Riqueza del Chocó Andino
El bosque protector Mashpi-Tayra, que ocupa unas 3.200 hectáreas, está dentro del Chocó Andino ecuatoriano, una zona declarada como reserva de la biosfera hace ocho años. Esta región también ha sido centro campañas ambientalistas para frenar actividades mineras.
La investigación en Mashpi es apenas una parte del proyecto que lleva adelante el Inabio, que recolecta especímenes de insectos voladores en otros puntos del país.
Inclán estima que conforme avancen los estudios genéticos del resto de muestras colectadas en Mashpi el número de insectos reportados podría duplicarse.