Pamela Castro es una de los 132 internos rotativos de diversas carreras del área de la salud que se incorporaron oficialmente al hospital Rodríguez Zambrano, de Manta. 

El internado es parte de su proceso formativo previo a la obtención de su título profesional. 

Castro contó que al estar en este hospital sus expectativas son altas para así llevarse los mejores conocimientos de los profesionales y en un futuro dar la mejor atención a los pacientes. 

Los estudiantes que empezarán su internado en el Hospital Rodríguez Zambrano provienen de distintas universidades del país y se integran a las áreas asistenciales tras haber completado un proceso de inducción sobre normativas y políticas institucionales.

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Internos inician rotaciones clínicas en el hospital Rodríguez Zambrano, de Manta. - El Diario

Los internos pertenecen a las carreras de Medicina, Enfermería, Fisioterapia, Laboratorio Clínico, Fonoaudiología y Nutrición. Las instituciones de educación superior de origen incluyen la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM), la Universidad Técnica de Manabí (UTM), la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), la Universidad San Gregorio de Portoviejo y la Universidad Estatal del Sur de Manabí (UNESUM).

Proceso de inducción y normativa institucional

Otra de las internas es Madeline Flores, de Enfermería. Para ella el inicio de este internado no solo representa un proceso en la transición de lo teórico a la práctica real, sino que los desafía como futuros internos a asumir con responsabilidad y compromiso la práctica integral que darán a los pacientes.

Previo a su incorporación, los estudiantes participaron en una fase de inducción que abordó aspectos clave para su desempeño dentro del hospital. Entre los temas tratados se incluyeron protocolos de atención, normas de bioseguridad, ética profesional y lineamientos internos que regulan el funcionamiento de los servicios de salud.

Este proceso es considerado fundamental para garantizar que los internos comprendan las responsabilidades que asumirán durante su estancia, así como para asegurar una atención segura y de calidad para los pacientes. La capacitación también busca alinear el trabajo de los estudiantes con los estándares institucionales y las disposiciones del sistema de salud.

Integración a las áreas asistenciales

Desde el inicio de sus actividades, los internos se distribuyeron en diferentes servicios del hospital para comenzar sus rotaciones clínicas. Estas prácticas permiten a los estudiantes aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación académica en un entorno real, bajo la supervisión de profesionales experimentados.

El hospital informó que los internos contarán con el acompañamiento permanente de autoridades y del equipo técnico, quienes brindarán orientación y seguimiento durante todo el proceso. Este respaldo busca fortalecer las competencias clínicas de los futuros profesionales y garantizar su adecuado desempeño en cada área.

Aporte al fortalecimiento del sistema de salud

La incorporación de los internos no solo representa una etapa clave en su formación, sino también un aporte significativo para el hospital. Su participación contribuye al fortalecimiento de los servicios asistenciales y a la mejora continua de la atención brindada a los usuarios.

Desde la institución se destacó la importancia del compromiso, la vocación y la energía de los estudiantes, cualidades que consideran esenciales para enfrentar los retos del ámbito sanitario. Asimismo, se subrayó que esta experiencia permitirá a los internos desarrollar habilidades prácticas, trabajo en equipo y sensibilidad frente a las necesidades de los pacientes.