La activista Mónika Silva Koniuszek, ciudadana de origen polaco radicada en Ecuador desde hace más de una década, fue hallada sin vida la noche del lunes 8 de junio de 2026 en su domicilio ubicado en Montañita, provincia de Santa Elena. El hecho fue reportado por organizaciones vinculadas a la defensa de derechos y la libertad de expresión, mientras las circunstancias de su fallecimiento permanecen bajo investigación.

Silva era conocida en la provincia peninsular por su participación en iniciativas ciudadanas relacionadas con la transparencia pública, la protección ambiental y el seguimiento a denuncias sobre presuntas irregularidades administrativas. Durante varios años mantuvo una presencia activa en redes sociales y espacios comunitarios.

La noticia de su fallecimiento generó reacciones entre colectivos sociales, activistas y ciudadanos que seguían su trabajo en Santa Elena.

Trayectoria vinculada a denuncias ciudadanas

Mónika Silva presidió la Fundación La Integridad, organización que impulsó denuncias relacionadas con presuntos casos de corrupción, contratación pública, conflictos por tierras y actuaciones de instituciones locales.

En sus plataformas digitales se identificaba como "activista anticorrupción, defensora de la Pachamama y de los grupos vulnerables", definición que acompañó gran parte de sus publicaciones y actividades comunitarias.

Su labor estuvo enfocada principalmente en la provincia de Santa Elena, donde participó en debates públicos sobre transparencia, protección de recursos naturales y acceso a la información. Diversas denuncias realizadas por ella estuvieron relacionadas con presuntas irregularidades en la administración pública y el manejo de bienes territoriales.

Antecedentes y contexto

En meses anteriores, Silva había señalado públicamente que recibió amenazas, según publicaciones difundidas en sus redes sociales. Estas alertas fueron realizadas después del asesinato de Robinson del Pezo, comunicador y administrador de una plataforma digital que también difundía denuncias ciudadanas en Santa Elena.

Del Pezo fue asesinado en noviembre de 2025 en el cantón La Libertad. Tanto él como Silva habían abordado temas relacionados con presuntos conflictos por tierras y asuntos de interés público en la provincia.

Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre las causas del fallecimiento de Mónika Silva ni han determinado si existe relación entre su actividad pública y su muerte. Mientras avanzan las investigaciones, su nombre vuelve a ocupar un espacio central en el debate ciudadano sobre transparencia, participación social y defensa de derechos en Santa Elena.

La trayectoria de Silva quedó marcada por su participación constante en causas ambientales, sociales y de control ciudadano, actividades que desarrolló durante gran parte de su residencia en Ecuador.