El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que no se emitirán salvoconductos para la circulación ciudadana durante el toque de queda que estará vigente entre el 3 y el 18 de mayo. Esta medida, anunciada previamente por el presidente Daniel Noboa, aplicará para nueve provincias del país. El objetivo principal es mantener la rigurosidad de la estrategia de seguridad pública implementada para combatir la delincuencia organizada.

Durante una entrevista concedida a una radioemisora en Guayaquil, Reimberg abordó las inquietudes planteadas por diversos sectores productivos sobre la movilidad. El funcionario fue enfático al señalar que la decisión de no otorgar excepciones responde a la necesidad de evitar la manipulación de permisos que, en ocasiones anteriores, han sido mal utilizados por personas ajenas a los sectores autorizados, comprometiendo la efectividad de los controles estatales.

Razones para la rigidez operativa

El titular de la cartera de Interior argumentó que conceder permisos a grupos específicos generaría un efecto dominó que desvirtuaría el propósito del toque de queda. "Si damos una excepción para un solo sector de la ciudadanía, entonces todos los demás van a salir. Entiendo la preocupación de los sectores productivos, pero en el primer toque de queda ya se acomodaron a los horarios", sostuvo Reimberg, defendiendo la estricta disciplina que requiere la actual situación de seguridad nacional.

La postura del Gobierno se fundamenta en la necesidad de blindar las operaciones tácticas que las fuerzas del orden ejecutan durante la noche. Al reducir el flujo vehicular y peatonal al mínimo, se facilita la identificación de actividades sospechosas en zonas críticas, permitiendo que la Policía y las Fuerzas Armadas actúen con mayor capacidad de respuesta en los territorios bajo vigilancia.

Resultados previos y estatus legal

De acuerdo con el balance presentado por el ministro, la aplicación de medidas similares en periodos pasados ha generado resultados positivos. Reimberg destacó el éxito en los ataques directos a grupos narcotraficantes, la desarticulación de economías criminales y la captura de individuos de alta peligrosidad pertenecientes a bandas delictivas. Según su versión, en instancias previas, la ciudadanía manifestó respaldo a estas restricciones debido a la mejora en la percepción de seguridad.

No obstante, la ciudadanía y los sectores empresariales permanecen a la espera de la oficialización técnica del decreto del toque de queda. Aún Carondelet no ha publicado el Decreto Ejecutivo que establezca detalladamente los términos, alcances y especificaciones finales de la medida que incluye toque de queda. La falta de este documento genera incertidumbre operativa, por lo que se espera que en las próximas horas se difunda el texto legal definitivo que regirá durante este periodo de dieciséis días de restricción.