Un niño vivió un momento de terror al descubrir un cadáver maniatado en un ramal del Estero Salado, en Guayaquil. El hallazgo ocurrió la mañana de este lunes 16 de marzo, en la intersección de las calles 26 y la O, a pocos metros de decenas de casas de caña construidas sobre el agua.

Según testigos del sector, el menor de edad descubrió el cuerpo alrededor de las 05:00, apenas culminado el toque de queda. En medio del asombro y el susto, el niño corrió a avisarle a su padre, cuyos vecinos al enterarse de la noticia, notificaron al ECU 911.

Personal de la Policía Nacional que acudió hasta el la escena informó que el cadáver de sexo masculino tenía un cabo de color naranja atado a una de sus manos, por lo que no se descarta que se trate de una muerte violenta. Sin embargo, se indicó que eso se determinará una vez realizada la autopsia de ley.

El cadáver tenía varios tatuajes

Tras el levantamiento del cadáver por parte del personal de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión (Dinased), se conoció que el fallecido tenía varios tatuajes visibles; sin embargo, aún no ha sido identificado. Lo que se sabe es que el hombre vestía camiseta negra y pantalones tipo jeans.

Como parte de la investigación las autoridades buscan información de personas desaparecidas por ahogamientos en la zona, pero hasta el momento no hay resultados. El cuerpo fue trasladado al centro forense donde permanecerá a espera de la llegada de familiares que realicen el respectivo reconocimiento.

Toque de queda no frena la violencia

Guayaquil fue una de las ciudades donde más se registraron detenciones durante la primera jornada del toque de queda que estará en vigencia hasta el 31 de marzo en Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, El Oro y Guayas. En esta última provincia, sólo en la Zona 8, que abarca Guayaquil, Durán y Samborondón, se registraron 109 personas aprehendidas.  

Pero el despliegue policial y militar que dejó 253 detenidos a nivel nacional no ha sido suficiente para frenar la violencia, pues apenas tres horas después del fin del toque de queda se reportó una muerte violenta en el sector de Vergeles, en el norte de Guayaquil.

La víctima fue un hombre de 18 años de edad, quien se disponía a estacionar una tricimoto cuando fue atacado por sujetos armados. Testigos del hecho le dijeron a la Policía Nacional que los hombres le propinaron al menos seis disparos, dejándolo gravemente herido. Los vecinos intentaron dar aviso a los organismos de socorro, pero minutos después de confirmó su muerte.