Un establecimiento comercial ubicado en Urdesa Central, en Guayaquil, volvió a ser atacado con un explosivo durante la madrugada de este miércoles, 4 de marzo. La detonación, registrada cerca de las 03h00 en la avenida Víctor Emilio Estrada, entre Ficus y Guayacanes, provocó daños estructurales de consideración y encendió la alerta entre vecinos y propietarios del sector.
El inmueble, que anteriormente operaba como centro de venta y reparación de teléfonos celulares, ya había sido blanco de un atentado similar menos de una semana atrás. Este nuevo hecho incrementa la preocupación en una de las zonas comerciales más concurridas del norte de Guayaquil.
La explosión destruyó la puerta metálica enrollable del local y redujo a fragmentos la puerta interna de vidrio. Parte del tumbado colapsó y las vitrinas quedaron convertidas en escombros. Además, una cámara de videovigilancia fue arrancada de su base por la fuerza del estallido del explosivo.
Daños estructurales por la potencia de explosivo
Las imágenes captadas tras el incidente muestran afectaciones severas en la estructura interna del establecimiento. Los restos de vidrio y metal quedaron esparcidos en el interior y la fachada evidenció el impacto directo del explosivo.
El administrador del inmueble señaló que el negocio había dejado de funcionar semanas atrás debido a amenazas reiteradas. Según indicó, este es el segundo ataque con esta modalidad que afecta al mismo espacio en menos de ocho días.
Aunque este tipo de hechos suele vincularse con extorsiones, información preliminar apunta hacia otra posible causa. Según informó Ecuavisa, las primeras indagaciones apuntan que el atentado podría relacionarse con una deuda pendiente atribuida a antiguos arrendatarios del local, quienes serían ciudadanos extranjeros.
Policía analiza el móvil del atentado en Urdesa
La hipótesis sobre una obligación económica impaga surgió en el marco de las primeras diligencias. Sin embargo, las autoridades no han descartado otras líneas de investigación y continúan recopilando evidencias para determinar responsabilidades.
El suceso generó inquietud entre residentes y comerciantes de Urdesa Central. La ubicación del inmueble, en pleno casco comercial, sorprendió a los vecinos, quienes destacan que el sector suele registrar mayor movimiento y vigilancia en comparación con áreas periféricas donde estos ataques se han vuelto más frecuentes.
Personal de la Policía Nacional acudió al sitio tras la detonación y acordonó el área para realizar pericias. Los agentes recopilaron fragmentos del artefacto y levantaron información preliminar sobre los daños ocasionados tras el ataque con el explosivo.
Revisión de cámaras de seguridad
Los investigadores revisan los registros de las cámaras de seguridad del sector con el objetivo de identificar a las personas que colocaron el aparato. También analizan los movimientos previos al estallido y posibles rutas de escape.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre detenidos. El caso permanece en etapa de investigación mientras se espera que las pericias determinen con precisión el tipo de artefacto explosivo utilizado y el origen del ataque.