El Gobierno de Ecuador inauguró el 13 de abril de 2026 un dique permeable para frenar la erosión del río Coca y proteger a Coca Codo Sinclair, informó la ministra Inés Manzano, con el fin de resguardar la seguridad energética nacional.

La obra se ubica en el límite de las provincias de Napo y Sucumbíos y constituye una respuesta ante la erosión regresiva que amenaza la infraestructura estratégica del país. El proyecto tuvo una inversión de 19 millones de dólares. La ministra Manzano destacó la importancia de la obra durante el acto inaugural. "Este dique permeable permitirá contener la erosión regresiva del río Coca y proteger la captación de la central hidroeléctrica", afirmó la autoridad.

Erosión regresiva amenaza obras de captación

La nueva infraestructura se encuentra a 7,8 kilómetros de las obras de captación de la central. Su función principal es disipar la energía del río y reducir la velocidad del caudal. La erosión regresiva es un fenómeno natural que desgasta el lecho y las márgenes del río. Este proceso ha provocado la destrucción de carreteras, puentes y oleoductos en la Amazonía ecuatoriana.

El mayor riesgo radica en que el fenómeno alcance la captación de agua de la central. Este sistema permite conducir el caudal hacia un embalse compensador para generar electricidad. La central Coca Codo Sinclair cuenta con una potencia instalada de 1 500 megavatios, lo que la convierte en la mayor hidroeléctrica del Ecuador. Su operación es esencial para el suministro energético del país.

La ministra explicó que la planta requiere alrededor de 200 metros cúbicos por segundo para producir entre 1 000 y 1 200 megavatios. En abril, el caudal del río Coca se ha ubicado en torno a los 225 m³/s. Durante la jornada, la autoridad recorrió la zona de captación y verificó la operación de la central, que registraba una producción de 880 megavatios, de acuerdo con datos oficiales.

La erosión avanza desde 2020

El problema se originó en febrero de 2020 tras el colapso de la cascada San Rafael. Desde entonces, la erosión ha avanzado de forma sostenida aguas arriba. Según la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), el fenómeno pasó de estar a 19,2 kilómetros de la captación a solo 3,6 kilómetros, conforme al informe más reciente de la Comisión Ejecutora del Río Coca.

El proceso para construir el dique comenzó en noviembre de 2023 con el lanzamiento del concurso público. En ese momento, la erosión ya había superado el punto donde se ubica la actual infraestructura. El dique permeable busca reducir el impacto del fenómeno, especialmente durante la temporada de lluvias que se extiende entre abril y septiembre. Esta medida refuerza la protección de la infraestructura energética nacional.

Las autoridades consideran que la obra contribuirá a garantizar la continuidad del servicio eléctrico. Además, permitirá mitigar riesgos sobre bienes públicos y privados en la zona amazónica. Con esta intervención, el Estado fortalece la resiliencia del sistema energético y responde a una de las mayores amenazas geológicas del país.