La Franja de Gaza continúa sumida en una profunda crisis humanitaria y de seguridad, con un balance de víctimas que se eleva a más de 670 muertos por ataques israelíes desde el acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre de 2025. Las autoridades gazatíes, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), informaron este lunes 16 de marzo que la cifra total de fallecidos por la ofensiva israelí, iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, alcanza los 72.247, mientras que los heridos superan los 171.878.

En las últimas 24 horas, la violencia se cobró la vida de al menos nueve personas en la Franja de Gaza. El Ministerio de Sanidad gazatí precisó que, desde el 10 de octubre, se han documentado 671 muertes y 1.779 heridos. Además de los ataques directos, se recuperaron 756 cadáveres de zonas de las que las tropas israelíes se retiraron, en el marco del acuerdo que implicó su repliegue a la 'línea amarilla', una zona que abarca cerca del 53% del enclave costero palestino.

Más ataques y víctimas civiles en Gaza

La jornada del domingo 15 de marzo fue particularmente trágica, con un bombardeo israelí que impactó un vehículo de la Policía en Al Zauaida, en el centro de la Franja de Gaza. Este ataque resultó en la muerte de nueve personas y dejó 14 heridos. El Ministerio del Interior gazatí confirmó el fallecimiento del jefe de la Policía de Intervención de la gobernación central y de ocho agentes más. El incidente ocurrió en la carretera de Salahudín, y los heridos y cuerpos fueron trasladados al Hospital de los Mártires de Al Aqsa.

La violencia también golpeó a familias enteras. En el campamento de refugiados de Nuseirat, tres miembros de una misma familia perdieron la vida en un bombardeo. Las víctimas fueron identificadas como Kamel Ayash, su esposa Halima, quien habría estado embarazada de gemelos, y su hijo Ahmed Kamel Ayash, de diez años. A esto se suma el fallecimiento de Wafi Talal Ibrahim al Dasuqi, quien sucumbió a las graves heridas sufridas en un ataque israelí perpetrado el 30 de enero en Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza.

Más allá de los ataques directos, la destrucción de infraestructura sigue cobrando vidas. En las últimas 24 horas, tres personas murieron a causa de derrumbes de edificios en mal estado. Esta cifra eleva a 28 las víctimas mortales por estos incidentes desde el inicio del invierno, un período en el que los colapsos se han multiplicado debido a la devastación causada por la ofensiva israelí y el impacto de las lluvias y los fuertes vientos.

La Unión Europea refuerza su ayuda humanitaria

En medio de este escenario de crisis, la Comisión Europea anunció un significativo compromiso de ayuda humanitaria para Oriente Próximo. El bloque destinará 458 millones de euros en 2026, enfocándose en la asistencia a Palestina, Líbano, Siria y Jordania. Esta decisión llega en un momento crucial, ya que otros grandes donantes, como Estados Unidos, han comenzado a retirarse de la región, a pesar de la "presión sin precedentes" sobre el Derecho internacional humanitario.

Hadja Lahbib, comisaria de Preparación y Gestión de Crisis, afirmó que la Unión Europea está "dando un paso al frente mientras otros se repliegan", consolidándose como el mayor donante de ayuda humanitaria en algunas de las crisis más graves del mundo. Lahbib subrayó el compromiso de Europa con la defensa del Derecho Internacional Humanitario y la continuidad de la ayuda vital "mientras sea necesaria".

Los fondos se distribuirán de la siguiente manera: 210 millones de euros se asignarán a Siria para apoyar la respuesta de emergencia y cubrir necesidades vitales. Palestina recibirá 124 millones de euros, destinados a asistencia alimentaria, sanitaria, alojamiento y educación. Líbano contará con 100 millones de euros, enfocados en atención sanitaria de emergencia, asistencia básica para familias vulnerables, servicios de protección, alojamiento y educación para niños sin escolarizar, incluyendo el envío de material a través del puente aéreo humanitario de la UE.

Jordania recibirá 15,5 millones de euros para mantener servicios esenciales como la sanidad y la protección, además de atender las necesidades de los refugiados dentro y fuera de los campamentos. Finalmente, se han previsto 8 millones de euros para Egipto, con el objetivo de apoyar la asistencia multisectorial a las personas más vulnerables en el país.