Las gasolineras de Ecuador no son responsables del desabastecimiento de combustibles registrado en el país. Así lo sostiene la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (CAMDDEPE), que rechaza las acusaciones de acaparamiento y especulación emitidas por funcionarios del Ministerio de Ambiente y Energía. El gremio atribuye la crisis a fallas en la cadena nacional de suministro.
El pronunciamiento, firmado por el presidente del gremio, Ivo Rosero, responde a declaraciones del pasado 11 de mayo, cuando funcionarios del Ministerio señalaron a las estaciones de servicio como responsables. Según CAMDDEPE, los hechos registrados tras el incremento de precios del 12 de mayo contradicen esa versión. El gremio señala que, aun después del ajuste de tarifas mensuales, persistieron largas filas de usuarios y varias estaciones continuaron sin abastecimiento durante el 13 de mayo e incluso parcialmente el 14.
Los hechos desmienten el acaparamiento en gasolineras de Ecuador
"Si hubiera existido acaparamiento, el combustible habría reaparecido inmediatamente después del ajuste de precios", señaló la organización en su boletín. Esta afirmación sustenta el argumento central del gremio frente a las acusaciones oficiales. De esta manera, CAMDDEPE insiste en que el comportamiento del mercado posterior al ajuste contradice la tesis del Ministerio de Ambiente y Energía.
La Cámara atribuye el desabastecimiento a problemas operativos y logísticos dentro del sistema nacional de distribución. Señala, en particular, restricciones en los despachos de EP Petroecuador, con incidencia directa en los terminales El Beaterio, en Quito, y Pascuales, en Guayaquil. Además, varias comercializadoras alertaban desde meses atrás sobre limitaciones en las entregas y racionamientos, situación que se agravó en los días previos al comunicado del gremio.
Restricciones del Gobierno a gasolineras de Ecuador en zonas fronterizas
La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) informó el 8 de mayo sobre retrasos en el transporte y despacho de combustibles, asociados a operaciones de buques y a la activación de medidas de contingencia. En paralelo, continúan vigentes restricciones para estaciones de servicio únicas ubicadas en zonas fronterizas. Según un oficio emitido por la ARCH el 12 de mayo, el Gobierno estableció un límite de 1.000 galones por despacho para regular el flujo de combustible semana a semana.
El documento también contempla controles sobre el movimiento de combustibles entre distribuidoras y mantiene reglas diferenciadas para estaciones con cupos especiales de diésel premium. En este contexto, CAMDDEPE asegura que las acusaciones oficiales afectan la reputación de más de 1.250 gasolineras de Ecuador que operan en el país. El gremio recuerda, además, que el margen de comercialización del sector permanece congelado desde hace cerca de 23 años.