El cuerpo desmembrado de Wilmer Bejarano Bravo, expolicía y comerciante, fue localizado la mañana de este miércoles, 15 de abril de 2026, en la parte alta del barrio Las Terrazas, en la zona oeste de la ciudad de Esmeraldas. El hallazgo se produjo tras una alerta inmediata por el servicio ECU-911, que movilizó a las unidades especializadas hacia un sector de difícil acceso conocido por la ubicación de antenas y la subida del barrio Lindo.
El operativo de búsqueda inició pasadas las 08h00, tras recibir información sobre la posible ubicación de restos humanos. Agentes policiales realizaron un patrullaje a pie que permitió identificar un punto sospechoso entre los matorrales. Posteriormente, personal de Criminalística y de la Dirección de Delitos contra la Vida (Dinased) ejecutaron una excavación controlada, confirmando que el cadáver se encontraba dividido en siete partes.
Expolicía se dedicaba al comercio
El expolicía Wilmer Bejarano Bravo había sido reportado por sus familiares como desaparecido días atrás. Según información proporcionada por allegados, la víctima se desempeñó como servidor policial hasta hace aproximadamente tres años, cuando solicitó la disponibilidad de su cargo para dedicarse a actividades comerciales en el mercado municipal de la capital esmeraldeña.
Moradores del sector, quienes solicitaron el anonimato por motivos de seguridad, indicaron que durante la jornada del martes 14 de abril observaron a varias personas desconocidas ingresando a la zona boscosa portando fundas plásticas. Según estos testimonios, los individuos permanecieron un tiempo considerable en el sitio antes de retirarse con rumbo desconocido.
Creciente violencia en Esmeraldas
Estas declaraciones forman parte de la línea de investigación que maneja la Fiscalía de Personas Desaparecidas, cuya titular acudió ael lugar de los hechos para supervisar el procedimiento legal y el levantamiento de los restos.
Este suceso se enmarca en una semana de creciente violencia en la provincia de Esmeraldas, donde se contabilizan cuatro asesinatos en incidentes direccionados. La ola de criminalidad reciente también ha dejado como saldo un niño de cuatro años y un servidor policial heridos en distintos eventos. Las autoridades mantienen operativos vigentes en la zona oeste para identificar a los responsables de este crimen.