Portoviejo recordó con profundo sentimiento el décimo aniversario del terremoto de 7,8 grados ocurrido en 2016. Desde la Plaza Memorial San Gregorio, construida en la denominada zona cero de la capital manabita, cientos de ciudadanos se congregaron para rendir homenaje a quienes perdieron la vida.

A las 18h 58, hora exacta del sismo, se guardó un minuto de silencio y se encendieron velas para elevar en calma un mensaje al cielo. Seguido de este emotivo momento se desarrolló la eucaristía presidida por monseñor Eduardo Castillo, quien recordó los momentos de terror que vivieron miles de manabitas, pero también resaltó la solidaridad y generosidad que surgió tras la tragedia.

Familias enteras llegaron con fotografías desgastadas por el tiempo y camisetas con los rostros de sus seres queridos que fallecieron aquel sábado 16 de abril.

Historias de vida marcan la conmemoración en la capital manabita

Entre los asistentes estuvo Walter Moreira, quien llegó pasadas las 18h30 para recordar los diez años de un hecho que cambió su vida. Con ayuda de un andador, relató que el día del terremoto trabajaba en el mismo lugar donde hoy se levanta la plaza. Recordó que, tras sentir el movimiento, perdió la conciencia y despertó en un hospital, donde le informaron que había perdido parcialmente la movilidad de sus piernas.

A pesar de las secuelas, asistió al acto junto a cientos de ciudadanos que llenaron el espacio memorial.

Durante la ceremonia, el arzobispo de Portoviejo hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la unidad y evitar conflictos, destacando el papel de la solidaridad en los días posteriores al desastre.

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Familiares llegaron hasta la misa conmemorativa - El Diario

En ese mismo espacio, el alcalde Javier Pincay, visiblemente conmovido, recordó a su esposa e hijas fallecidas y señaló que la plaza se levanta como un símbolo para honrar a todas las víctimas.

Actividades ciudadanas y reflexión sobre la reconstrucción

Como parte de la jornada, también se desarrolló la Caminata 16A, que recorrió varias calles de la ciudad con el objetivo de fortalecer la memoria colectiva y promover la cultura de prevención.

El trayecto inició en el parque Cayambe y avanzó por arterias principales hasta culminar en el parque Las Vegas, con la participación de organizaciones y ciudadanía en general.

En paralelo, el Instituto Técnico Superior Portoviejo acogió la jornada "16A 10 Años", donde se abordaron temas relacionados con la reconstrucción de Manabí. Julio Villacreces, presidente de la fundación Argos, señaló que esta fecha representa una oportunidad para evaluar el uso de los recursos destinados a la recuperación.

En este espacio también se reconoció la labor de la periodista María Arboleda Vaca por su trabajo en favor de la transparencia. 

Durante este acto, El Diario también recibió un reconocimiento por si rol informativo y su apego a la justicia y difusión de información valiosa para la sociedad. Fabián Felix, gerente nacional de publicidad de Medios Ediasa, dijo que es un orgullo recibirlo. 

Memoria, exigencias y antecedentes de una tragedia nacional

Estos actos se desarrollan en un contexto donde la memoria se mezcla con cuestionamientos sobre el proceso de reconstrucción en la provincia. Aunque se han ejecutado obras y proyectos, ciudadanos y colectivos mantienen observaciones sobre la gestión y el impacto real de estas intervenciones en los territorios afectados.

El terremoto del 16 de abril de 2016, con epicentro en Pedernales, tuvo una magnitud de 7,8 y dejó más de 600 fallecidos.  La provincia de Manabí concentró gran parte de los daños, especialmente en ciudades como Portoviejo, Manta y Pedernales, donde la destrucción de viviendas, comercios e infraestructura marcó profundamente a la población.

Manta recuerda a sus víctimas con homenajes y testimonios

En Manta, las conmemoraciones se centraron en homenajes a las 210 víctimas registradas en la ciudad. En el memorial del parque El Rosario se colocaron ofrendas florales, mientras que familiares y autoridades participaron en actos simbólicos en distintos puntos.

Asimismo, sobrevivientes como Yadira Reyes y Vanessa Baque participaron en actividades de memoria en el sector de Tarqui, uno de los más afectados por el terremoto. Sus testimonios reflejan procesos de recuperación marcados por la resiliencia, en medio de una ciudad que, diez años después, continúa reconstruyendo su historia.

-Con información de: Kathya Mero, Sofía Saldarriaga y Cinthya Chanatasig