En un espacio de entrevistas de Manavisión Plus, el consultor político Fernando Rodríguez abordó el panorama nacional de cara a las elecciones seccionales. Con base en encuestas recientes y su experiencia en estrategia electoral, analizó la aprobación del presidente, la vigencia de la polarización correísmo-anticorreísmo y los posibles escenarios políticos en Manabí.
-¿Cómo interpreta los niveles de aceptación del presidente Daniel Noboa, según las encuestas recientes?
Creo que es importante tener siempre números a la vista, sobre todo de una empresa que ha venido haciendo levantamiento de información al presidente. Me parece que un 47%, con los problemas que ha tenido el gobierno a nivel del país, no es malo considerando que el gobierno viene de tumbo en tumbo. También hay que salir un poco de nuestra burbuja; nosotros en Manabí tenemos un ambiente un poco distinto, un poco más opositor al gobierno, sin desmerecer los trabajos que viene haciendo el presidente. No obstante, creo que sí hay que ponerle un poco más la lupa a algunos problemas que todavía no termina de solucionar a nivel nacional.
-¿Por qué se sostiene ese nivel de aceptación?
Lo mantiene porque todavía no hay una oposición que se ha unido, no hay una oposición que se ha condensado sobre una línea distinta a la polarización. Rafael Correa tiene un 40 y pico por ciento y eso hace que los extremos estén todavía con vida. Hay alrededor de un 20, 25 o 30% que está fuera de esa polarización y que todavía se puede entender que por ahí va la salida, hablando en términos "electorales".
-¿Qué lectura hace del electorado que no se identifica ni con el 'correísmo' ni con el 'anti-correísmo'?
Hay mucha gente que ya está cansada de esta polarización. Más allá de que en su momento la papeleta termina siendo eso, creo que es importante que este 33.3% tenga un liderazgo que se vaya consolidando con miras a futuro. En las elecciones seccionales vamos a ver muchos candidatos que quieran romper esa polarización en los territorios.
-¿Cómo se puede capitalizar ese segmento en elecciones locales?
En lo local no es similar a lo nacional. Las personas van a terminar discutiendo sobre lo que quiere la ciudad. Con estos términos de debate, la gente va a posicionarse con el candidato que más le llame la atención o que le convenza para resolver los problemas locales.
-¿Es un premio para el oficialismo el respaldo a candidatos de ADN en alcaldías?
Tal vez no un premio, pero las dinámicas del poder suelen ser así. Siempre uno como habitante trata de que los gobiernos descentralizados estén alineados al poder central. Cuando se determinen los ganadores veremos si ha sido beneficioso.
-¿Qué puede pasar en Guayaquil ante la crisis institucional actual?
Puede ocurrir lo que sea. La política es tan dinámica, tan impredecible, que cualquier cosa puede pasar. La comisión de mesa tiene que actuar desde la legalidad y no desde lo político. Hay mucha tela por cortar en ese proceso.
-¿Qué demanda hoy el electorado en Manabí?
Lo que está esperando la gente es que alguien le demuestre trabajo público, a través de la obra y la seguridad. Lo más importante es estar cerca de la gente. Tal vez no se pueda hacer todo, pero haciendo lo importante, la ciudadanía lo reconoce.
-¿Habrá reelección masiva de autoridades locales?
No, tal vez a todos no les alcance. Creo que en Manabí van a haber muchos cambios de autoridades. Muy pocos se van a reelegir y veremos nuevas figuras en los municipios.
-Si Luisa González es candidata, ¿cómo impacta eso en Manabí?
Si se le permite participar en estas elecciones seccionales, es difícil ganarle. De forma electoral, para el correísmo en Manabí siempre hay resultados avasallantes. El elector correísmo es muy mayoritario frente a cualquier otra figura.
-¿Puede el cambio de partido afectar al correísmo?
No les va a afectar tanto. En procesos anteriores no hubo un impacto significativo. Es una fuerza estructural política que se moviliza rápido y reconoce fácilmente a sus candidatos.
-¿Qué pasaría en Portoviejo sin el actual alcalde en la papeleta?
Va a dejar un gran número de votos en el aire que los candidatos tendrán que captar. No se endosan los votos en las elecciones; son muy pocos los casos en que eso ocurre.
-¿Cómo ve el panorama en Manta?
Es difícil que la alcaldesa difícilmente se reelija. Los problemas municipales hacen que esté golpeada políticamente. Pero los candidatos tienen que ser mejores que ella para lograr un cambio.
-¿Es necesaria una segunda vuelta en elecciones seccionales?
Yo creo que sí, porque hay demasiados candidatos. Sería un filtro para que la gente decida entre dos opciones fuertes. Pero también hay que evaluar el costo económico para el Estado.