El Emelec de Vicente Sánchez aún no convence y aquello ya comienza a inquietar a los aficionados del elenco 'millonario'. En lo que va de la Liga Ecuabet, ocho fechas, registra cuatro partidos perdidos, dos empates y dos victorias. Con apenas 5 puntos en la tabla por los 3 perdidos por sanción, los 'azules' llevan en su espalda una cruz pesada: la irregularidad.
El funcionamiento mostrado en el partido que vencieron a Independiente del Valle 2-0 ilusionó a los hinchas, quienes pensaron que de ahí en adelante todo iba a ser prolijo. Lejos de eso, los muchachos de Sánchez han caído en un bache del que no pueden salir.
Emelec le ganó a IDV y de ahí solo pudo doblegar a Orense (2-1), tras haber cedido espacio en casa a Delfín en el George Capwell (1-1) y Deportivo Cuenca (0-2). De visitante el mejor resultado es el empata ante Universidad Católica (1-1), pues perdió en esa condición contra Barcelona SC (1-0) y Aucas (2-0), este último el domingo pasado.
Más allá de eso, la escuadra eléctrica no muestra un modelo fijo de juego. Intenta con muy poca claridad hacer daño a sus rivales, con paciencia, pero sin contundencia.
Estadística: Sánchez superado por Duró
La comparación es incómoda, pero necesaria, aduce el periodista Julio Moreira, quien pone en la mesa una estadística que afecta al técnico uruguayo sobre el argentino Guillermo Duró, su antecesor. El número es frio, pero no engaña.
En sus primeros ocho partidos y con una plantilla limitada como la que tenían los 'azules' en el 2025, el Emelec de Duró fue más contundente. Ganó cinco compromisos, empató uno y perdió dos, uno de ellos el Clásico del Astillero, goleado 0-4 en casa.
En términos de rendimiento, medido por puntos obtenidos, Guillermo Duró alcanzó un 66,7% de efectividad, tras sumar 16 de 24 puntos posibles, mientras que Vicente Sánchez registra un 33,3%, con 8 de 24 posibles. La diferencia es marcada, dice Moreira: "Duró prácticamente duplica la eficacia de Sánchez, impulsado por un mayor porcentaje de triunfos (62,5% frente a 25%) y una menor proporción de derrotas (25% vs. 50%)".
Funcionamiento de ambos procesos
Con un Emelec en crisis económica y con pocas figuras en su plantilla, el argentino supo aproximarlo una identidad de juego, o al menos acercarla a un nivel aceptable. Con un presencia fuerte en defensa y aprovechando las condiciones de elementos como Romario Caicedo y Luis Castillo por las bandas, los 'millonarios' proyectaban mejor su ataque.
Duró consiguió algo que ahora es poco posible: conectar las bandas con el carril interior, que en ese entonces ocupaba Christian Cueva y por momentos Juan Pablo Ruíz y Maicon Solís, por ejemplo. O ir un poco más allá y llegar con los delanteros.
El equipo de Sánchez, en cambio, proyecta por las bandas con Ignacio Guerrico y Caicedo, pero no logra dar un paso más y conectar con el interior manejado por Miller Bolaños o Francisco Pizzini. Peor lograr abastecer a sus referentes en ataque Luka Klimowicz y José Neris. Ángelo Mina aporta en algo a la conexión defensa-ataque aunque resulta insuficiente.
Sánchez lidia con expulsiones
Emelec ha enfrentado un calvario con las expulsiones de jugadores en cinco de sus ocho compromisos. El primero de la temporada en irse a las duchas fue Stalin Segura quien vio la tarjeta roja en el empate 1-1 ante Delfín. A este le siguió Jaime 'Yoya' Ayoví en la victoria2-1 contra Orense en el Capwell.
Miller Bolaños también dejó a los eléctricos con uno menos tras ser expulsado ante Mushuc Runa con el que perdió 2-0. Segura repitió expulsión en la triste caída en casa ante Deportivo Cuenca 0-2. Y la más reciente roja de Gonzalo Napoli ante Aucas cuando iban apenas 5 minutos. Emelec cayó 2-0 y con esto agudiza la crisis de resultados y suma exigencia de su parcialidad.