El café ecuatoriano registró un crecimiento significativo en el tercer trimestre de 2025, según datos del Banco Central del Ecuador, con 45,6 millones de dólares exportados y un aumento sostenido impulsado por la demanda internacional, mejoras productivas y cambios en la estructura del comercio exterior del país.

El café y las exportaciones no petroleras 

Las cifras recientes del comercio exterior ecuatoriano reflejan una transformación progresiva en la estructura exportadora. Durante el tercer trimestre de 2025, el sector cafetalero se posicionó como uno de los rubros con mayor dinamismo dentro de las exportaciones no petroleras. 

De acuerdo con datos oficiales, el país exportó 45,6 millones de dólares en café y elaborados, con un volumen de 4,2 mil toneladas métricas, lo que representa el nivel más alto desde 2016 y el mayor volumen registrado en los últimos trimestres. Este desempeño confirma una recuperación sostenida del sector.

El crecimiento también se evidencia en términos comparativos. El volumen exportado aumentó 65,1 % frente al trimestre previo, mientras que el valor exportado creció 45,4 %. En términos interanuales, el incremento fue de 14,3 %, acompañado por un alza del 10,3 % en el valor unitario.

Factores detrás del crecimiento

Este comportamiento responde a varios factores estructurales y coyunturales. Entre ellos destacan el aumento de la producción en zonas cafetaleras cuya cosecha se concentra a mitad de año, el cumplimiento de contratos internacionales pendientes y el crecimiento de la demanda global de cafés especiales.

El contexto internacional también influyó en el desempeño del sector. La reducción de la producción de café arábica en Brasil durante 2025 generó una presión sobre los precios internacionales, lo que abrió oportunidades para otros países exportadores como Ecuador.

Sin embargo, el análisis de las cifras muestra que el crecimiento no se explica únicamente por el volumen exportado. Durante el mismo período, el valor unitario del café registró una caída trimestral del 11,9 %, lo que indica que la dinámica del mercado internacional también incidió en los resultados.

Mayor valor agregado en exportaciones

Un elemento clave en la evolución del sector del café es la composición de las exportaciones. Actualmente, el 93,3 % del café exportado corresponde a café industrializado, equivalente a 29,2 millones de dólares, mientras que el 6,7 % es café en grano, con 2,1 millones de dólares.

Esta estructura evidencia un cambio hacia productos con mayor valor agregado, lo que permite mejorar la competitividad del país en los mercados internacionales. Este comportamiento se alinea con la tendencia global hacia el consumo de productos diferenciados y de mayor calidad.

En cuanto a los destinos, el café ecuatoriano mantiene presencia en mercados estratégicos. Los principales compradores son Colombia (34,6 %), Alemania (20,4 %), Países Bajos (11,5 %) y Estados Unidos (10,3 %), lo que refleja una diversificación geográfica en la demanda.

Diversificación exportadora en marcha

El desempeño del café se enmarca en una tendencia más amplia dentro del comercio exterior ecuatoriano. En conjunto, las exportaciones no petroleras crecieron 14,4 %, impulsadas por productos agrícolas, elaborados y manufacturas.

Entre los rubros con mayor dinamismo se encuentran derivados de banano, madera, frutas frescas, aceites vegetales y productos procesados, algunos con crecimientos superiores al 30 % e incluso de tres dígitos en comparación interanual.

Este escenario confirma un proceso gradual de diversificación de la matriz exportadora, históricamente concentrada en productos primarios. Al mismo tiempo, refuerza la importancia de mercados como Estados Unidos, la Unión Europea, China y países de la región.

El 1 de octubre es el Día del Café 

A nivel internacional, el café mantiene su relevancia como uno de los productos agrícolas más comercializados del mundo. La industria genera más de 200 mil millones de dólares anuales y sustenta a millones de productores.

La reciente proclamación del 1 de octubre como Día Internacional del Café por la ONU refuerza la importancia económica, social y cultural del sector, así como su contribución a la reducción de la pobreza, el empleo rural y el desarrollo sostenible.

En este contexto, el crecimiento del café ecuatoriano se inserta en una dinámica global que prioriza la calidad, la trazabilidad y el valor agregado, elementos clave para competir en mercados internacionales cada vez más exigentes.