Dos personas fueron detenidas por supuestamente estar implicados en un caso de extorsión. Miembros de la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (Unase) de la Policía Nacional detuvieron a una mujer y vincularon a un reo en un caso de extorsión.
El caso fue denunciado por un comerciante que recibió amenazas de muerte a través de mensajes de texto y llamadas telefónicas si no entregaba una cantidad de dinero.
El operativo se desarrolló el 23 de marzo de 2026 en un barrio periférico de Manta y se extendió hasta un centro de privación de libertad en la provincia de Manabí. También se incautó un celular que será periciado. Las autoridades actuaron tras la denuncia formal de la víctima, sin que se haya concretado el pago exigido.
Investigación policial
La investigación se activó inmediatamente después de la denuncia presentada por el comerciante afectado. Según el reporte policial, las amenazas comenzaron días antes y consistían en mensajes intimidatorios y llamadas en las que se advertía de posibles atentados contra su vida si no cumplía con la entrega de dinero.
La Unase desplegó labores de inteligencia que permitieron ubicar a una de las personas involucradas en una vivienda del sector periférico de Manta. Durante el allanamiento realizado en esa vivienda, los agentes detuvieron a una mujer identificada como presunta implicada y incautaron un celular que contenía elementos de interés para la investigación.
Análisis del celular
El dispositivo será sometido a análisis técnico para determinar su relación con los mensajes y llamadas extorsivas. La detenida fue trasladada a la Unidad de Vigilancia Comunitaria (UVC) para su puesta a disposición de las autoridades judiciales en la audiencia de formulación de cargos por el delito de extorsión.
El operativo no se limitó al sector urbano. Las pesquisas policiales establecieron una posible vinculación con un reo que se encontraría privado de libertad en una cárcel de la provincia de Manabí. Esta conexión resalta una modalidad cada vez más frecuente en el país, donde estructuras delictivas operan desde centros penitenciarios utilizando medios de comunicación para coordinar amenazas y exigencias económicas.
Mujer detenida
La detenida permanece en custodia mientras avanza el proceso judicial. Las autoridades no han revelado identidades para preservar el debido proceso y la seguridad de la investigación. La extorsión representa uno de los delitos que más preocupan a la ciudadanía en Ecuador.
Durante 2025, la Fiscalía General del Estado registró 16.129 denuncias por este ilícito, ubicándolo como el cuarto delito más reportado a nivel nacional. Aunque las cifras muestran una tendencia a la baja en comparación con el pico de 2024, el subregistro persiste debido al temor de las víctimas a represalias.
Operativos de la Unase han desarticulado redes que operan desde cárceles como el CRS Rodeo en Portoviejo, exigiendo sumas que van desde miles de dólares a comerciantes locales bajo amenaza de violencia.
Delito desde la cárcel
En Ecuador, la extorsión desde centros penitenciarios ha sido identificada como una modalidad en expansión. Reos utilizan teléfonos clandestinos para contactar a víctimas y coordinar con cómplices en libertad. Este caso en Manta se suma a intervenciones recientes donde se han vinculado internos con extorsiones a comerciantes de la zona.