Un reciente operativo liderado por la Policía Judicial en coordinación con la Fiscalía General del Estado culminó con la captura de una peligrosa organización criminal dedicada a cometer delitos bajo la modalidad de "sacapintas" en Latacunga. Las autoridades realizaron intensas labores de inteligencia durante cinco meses y lograron dar un golpe certero al crimen organizado en distintos puntos de la ciudad.
Despliegue policial y resultados inmediatos
La intervención se tradujo en la detención de cinco personas sospechosas de integrar la banda que operaba acechando a sus víctimas tras retiros bancarios. Los allanamientos simultáneos permitieron obtener resultados significativos, golpeando directamente el accionar delictivo en la capital cotopaxense.
Identidades de los aprehendidos
Entre los detenidos figura Cristian Bayron Navarrete Toala, ecuatoriano de 42 años, con un historial de 10 detenciones anteriores por robo, uso doloso de documentos falsos, asociación ilícita y ocultación de cosas robadas. Le acompañan José Luis Rosero Damian, ecuatoriano de 37 años, con antecedentes por tráfico ilícito de drogas; Henry Danilo Folleco Lozano, ecuatoriano de 40 años; Martha Patricia Atiencia Castañeda, ecuatoriana de 43 años y Tania Maribel Asimbaya Jaya, ciudadana ecuatoriana de 30 años. Todos fueron puestos a órdenes de las autoridades judiciales y el caso pasó de inmediato a proceso judicial.
Evidencias incautadas durante el operativo
La acción policial permitió incautar abundante evidencia relacionada con la actividad ilícita de la banda. Entre los principales indicios recogidos constan:
- Un vehículo reportado como robado
- Seis teléfonos móviles
- Un arma de fuego
- Tres alimentadoras
- Diecinueve municiones
- Tres prendas de vestir
- Dos chalecos balísticos
- Diversos documentos
Todo el material levantado será fundamental en la investigación y servirá como pruebas en el proceso judicial que se desarrolla actualmente.
Impacto del operativo en la seguridad local
Las autoridades manifestaron que esta operación representa un importante avance en el combate a las bandas delictivas especializadas en el robo a personas recién salidas de instituciones bancarias. Esta modalidad, conocida popularmente como "sacapintas", genera preocupación en la comunidad por el nivel de violencia e intimidación ejercido durante los atracos.
Con la desarticulación de este grupo, la Policía busca afianzar la confianza ciudadana y reafirma su compromiso de mantener acciones constantes para erradicar el delito en la ciudad y la provincia. El proceso ahora queda en manos de la justicia, que determinará las responsabilidades penales de los implicados y buscará impedir que estos hechos se repitan.
El caso fue debidamente judicializado para garantizar la transparencia y el cumplimiento del debido proceso, enmarcando todas las actuaciones en lo previsto por la ley ecuatoriana.