Un deshuesadero clandestino utilizado para el desmantelamiento de vehículos robados fue desmantelado por las Fuerzas Armadas durante un operativo militar realizado en la provincia de Los Ríos, como parte de acciones contra estructuras vinculadas al crimen organizado. La intervención permitió la aprehensión de dos personas y el hallazgo de maquinaria y vehículos utilizados presuntamente para actividades ilícitas.
El operativo se desarrolló tras información de inteligencia militar obtenida en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia, que alertó sobre movimientos sospechosos en sectores cercanos al anillo vial del cantón Quevedo. Durante las labores de verificación y patrullaje, personal militar ejecutó operaciones de búsqueda que permitieron ubicar un inmueble en el cantón Mocache.
Deshuesadero funcionaba en una propiedad tipo finca
Dicha casa presuntamente funcionaba como un deshuesadero dedicado al desmantelamiento de vehículos tipo camión reportados como robados. Según el reporte de inteligencia, este lugar sería utilizado por presuntos integrantes del grupo armado organizado "Los Lobos", una estructura delictiva que ha sido señalada por las autoridades en investigaciones relacionadas con actividades criminales en varias zonas del país.
En el sitio intervenido, las Fuerzas Armadas encontraron varios indicios que evidenciarían el uso del inmueble para el desarme y traslado de piezas de vehículos robados. Entre los elementos localizados se identificó un camión GH reportado como robado que se encontraba parcialmente desmantelado, lo que sugiere que el lugar era utilizado para extraer y distribuir piezas automotrices.
Dos hombres fueron detenidos en el predio
Asimismo, las autoridades hallaron otro camión Hino GH que presuntamente era utilizado para transportar las partes sustraídas, además de una retroexcavadora que habría sido empleada para movilizar y manipular los componentes de los vehículos dentro del terreno intervenido. Durante la operación militar fueron aprehendidos dos ciudadanos identificados como Jhon P. y Javier M., quienes se encontraban en el lugar al momento del procedimiento.
Los sospechosos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para que se inicie el proceso legal correspondiente y se determine su posible participación en actividades relacionadas con el robo y desmantelamiento de vehículos. Las autoridades señalaron que este tipo de centros clandestinos forma parte de las economías criminales que sostienen a grupos delictivos organizados, los cuales obtienen ingresos mediante el robo de automotores y la comercialización ilegal de sus piezas.