El inmueble donde ocurrió uno de los casos criminales más impactantes de Guayaquil vuelve a generar atención. El departamento donde vivía Andreína L., la descuartizadora de Sauces, fue puesto en venta por 50.000 dólares.

Seis meses después del hallazgo de los restos de Martha Solís, el lugar permanece habitado por otros residentes, aunque con un ambiente marcado por el recuerdo del crimen que conmocionó a la ciudad.

Un inmueble con pasado violento

En el balcón del departamento, ubicado en la segunda planta de un condominio, destaca un cartel fucsia con la frase "se vende" y un número de contacto visible desde la vía.

El anuncio, según vecinos, habría estado colocado desde hace al menos tres semanas, mientras el entorno luce tranquilo, pero con una carga simbólica difícil de ignorar.

La vivienda cuenta con tres dormitorios, tres baños, lavandería y garaje. De acuerdo con quien gestiona la venta, el inmueble no está disponible para alquiler y solo se vende al contado.

El crimen que marcó el lugar

El departamento adquirió notoriedad en octubre de 2025, cuando en su interior fueron encontrados los restos de Martha Solís.

Las investigaciones determinaron que su hija, Andreína L., fue la responsable del asesinato. La mujer fue sentenciada a 40 años de prisión y actualmente cumple su condena en la cárcel de máxima seguridad La Roca.

Según el proceso judicial, la víctima fue asfixiada y posteriormente desmembrada dentro del mismo inmueble. Los restos fueron hallados en una lavadora y un tanque, lo que permitió esclarecer el caso.

Hallazgos que ampliaron la investigación

Durante los allanamientos también se encontraron pertenencias de Jennifer Banguera, una joven reportada como desaparecida desde 2022.

Las pericias confirmaron posteriormente que un cuerpo hallado como NN correspondía a ella, lo que derivó en una nueva línea investigativa que vincula a la 'descuartizadora de Sauces' con un segundo hecho violento.

El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que ambos casos evidencian un patrón de violencia extrema.

Situación legal y contexto actual

Andreína L. permanece recluida mientras avanzan procesos adicionales en su contra. Sin embargo, la legislación ecuatoriana establece que la pena máxima acumulable no puede superar los 40 años.

Mientras tanto, el departamento continúa en venta sin mayores detalles sobre su propietario, aunque con servicios básicos activos y condiciones habitables.

El inmueble, ahora convertido en un símbolo de uno de los casos más estremecedores recientes, busca un nuevo dueño en medio de un pasado que aún pesa en la memoria colectiva.