Ocho jóvenes oriundos del cantón Daule se encuentran desaparecidos desde el pasado domingo 31 de mayo, luego de trasladarse hacia el cantón Milagro con el objetivo de retirar la documentación de una motocicleta.
Las familias de los ciudadanos reportaron la pérdida de rastro ante la Fiscalía General del Estado tras perder contacto absoluto con el grupo y constatar en grabaciones de seguridad que los afectados fueron interceptados por personas desconocidas a la salida de un establecimiento comercial.
El reporte del caso indica que el grupo civil, integrado por seis adultos y dos adolescentes, partió desde "la T" de Daule a las 11h00 horas, distribuidos en cuatro motocicletas. La movilización fue gestionada por Anthony Martínez, de 23 años, quien solicitó el acompañamiento de sus familiares y amigos para completar un trámite pendiente en un almacén de Milagro sobre un vehículo adquirido en septiembre de 2025.
Los jóvenes salieron desde su natal Daule
Junto a él viajaban su hermano Juan Carlos Martínez (24); su primo Roy M. (15); Ariel Vera (20); Jackson Castro (17); Ricardo Castro (28); Jeremy Castro (23); y Andy Sáenz (31).
Las alertas familiares se encendieron la tarde del domingo debido a la falta de retorno. Jesús Vera, madre de Ariel Vera, indicó que los mensajes enviados a las 18h00 horas marcaban el estado de leídos, pero no obtuvieron respuesta, mientras que Noemí López, madre de Jeremy Castro, situó el último enlace telefónico a las 14:08 horas.
Ante la ausencia de noticias, una comitiva de diez parientes se desplazó el lunes 1 de junio hacia Milagro y Yaguachi para formalizar las denuncias e iniciar brigadas de rastreo en dependencias de la Policía Nacional, la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) y la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), con resultados negativos.
Fueron abordados por hombres en motocicletas
La investigación tomó un giro tras la revisión conjunta de cámaras de seguridad del almacén de destino con las fuerzas del orden. Carlos Martínez, allegado de las víctimas, testificó que los videos muestran a los jóvenes salir del local e inmediatamente ser abordados por hombres en motocicletas.
Uno de los desconocidos subió a la fuerza al vehículo de Ariel Vera, mientras el resto de la agrupación fue escoltada por los motorizados. Pese a recibir llamadas posteriores que sugerían detenciones institucionales, las autoridades descartaron arrestos formales. Las esposas y madres de los desaparecidos ratificaron que los afectados no registraban amenazas previas ni conflictos personales.