El presidente Daniel Noboa firmó este jueves 21 de mayo del 2026 el Decreto Ejecutivo No. 390, que reforma el Reglamento Codificado de Regulación de Precios de Derivados de Hidrocarburos. El objetivo es regular el abastecimiento y la fijación de precios de combustibles destinados al sector eléctrico del país.
La norma entrará en vigencia a partir de las 00h00 del viernes 22 de mayo de 2026. La medida se basa en disposiciones constitucionales, la Ley de Hidrocarburos y criterios de sostenibilidad económica y fiscal.
Su principal enfoque es garantizar el suministro de combustibles a las centrales termoeléctricas públicas, mixtas y de capital estatal, estableciendo un esquema más ordenado de provisión y precios diferenciados.
Nuevos precios y rol de Petroecuador
Según el decreto, EP Petroecuador será la entidad responsable de suministrar los combustibles conforme a la disponibilidad y a los programas oficiales de despacho eléctrico. El diésel destinado al sector eléctrico se fijó en 0,8042 dólares por galón, sin IVA. Para el fuel oil se establecieron valores diferenciados según el punto de despacho y uso operativo.
La reforma también incorpora cambios para las centrales termoeléctricas y de autogeneración privadas, que deberán acogerse a las nuevas disposiciones del numeral 4.1 del reglamento reformado, modificando el esquema de comercialización anterior.
Medidas transitorias y ejecución
Como disposición transitoria, la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) emitirá permisos emergentes de abastecimiento por 30 días para las centrales termoeléctricas privadas que actualmente reciben combustible.
Además, el operador del sistema eléctrico deberá remitir mensualmente a Petroecuador y a la ARCH la lista actualizada de centrales habilitadas para recibir combustibles del servicio público.
La ejecución del decreto estará a cargo del Ministerio de Ambiente y Energía, la ARCH y EP Petroecuador. El documento oficial enfatiza la importancia estratégica del sector energético y la necesidad de mantener la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional.
Demanda eléctrica creciente
Esta reforma se produce en un contexto de demanda energética creciente y busca estabilizar la provisión de combustibles para la generación eléctrica, uno de los componentes clave de la matriz energética ecuatoriana. Hasta el momento, el Gobierno no ha detallado el impacto económico estimado de los nuevos precios en las tarifas eléctricas ni en las finanzas de las empresas generadoras.