La Refinería de Esmeraldas, operada por Petroecuador, atraviesa en abril de 2026 su fase más crítica debido a incendios, daños estructurales y fallas energéticas que reducen su capacidad al 40 %, en Ecuador, lo que preocupa por el abastecimiento de combustibles.
La Refinería de Esmeraldas funciona en condiciones restringidas y con alta vulnerabilidad. Técnicos de la planta advierten que la infraestructura presenta debilitamiento estructural.
Además, los daños afectan las principales unidades de producción de derivados. Esto complica la continuidad de las operaciones en condiciones normales. El reporte operativo del 16 de abril confirma que varias unidades siguen paralizadas. La planta permanece en estado de emergencia desde marzo.
Impacto de incendios recientes
Tres incendios registrados en el último año redujeron la capacidad operativa al 40 %. Esta situación marca la peor crisis en la historia de la refinería. El exgerente de Refinación, Ramiro Miño, señaló que la planta opera con alta criticidad. También indicó fallas graves tras el incendio ocurrido hace dos meses.
Miño advirtió en su informe que la refinería ya no puede generar vapor. Tampoco garantiza el abastecimiento de su propia energía eléctrica. La situación podría afectar el suministro de combustibles en Ecuador. La producción actual se limita a asfalto y jet fuel en cantidades reducidas.
Estas condiciones restringidas comprometen la sostenibilidad del sistema de refinación. Además, aumentan la dependencia de importaciones. Aunque las autoridades conocen el escenario, el manejo de la información se mantiene con bajo perfil dentro de la empresa estatal.
Pérdidas económicas y deterioro operativo
El consultor energético Darío Dávalos alertó sobre el impacto económico. "Cada día que pasa se pierden casi 600 000 por la paralización de casi la mitad de la refinería", afirmó. El deterioro de la infraestructura incrementa el riesgo de un apagón operativo. Esto se suma a problemas históricos en el modelo de gestión.
Asimismo, la refinería enfrenta cuestionamientos por procesos pasados. Investigaciones señalaron sobreprecios que habrían costado cerca de 3 000 millones en administraciones anteriores. La Refinería de Esmeraldas es clave para el abastecimiento energético del país. Su capacidad influye en la producción nacional de combustibles.
Sin embargo, los daños acumulados, los incendios y las fallas energéticas debilitan su funcionamiento. Esto agrava el escenario operativo actual. En este contexto, el futuro de la refinería depende del avance de reparaciones. También influye la gestión técnica y administrativa en los próximos meses.