El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, supervisó las pruebas de nuevos sistemas de proyectiles tácticos y de crucero desarrollados con tecnología de guiado por inteligencia artificial. Según informó la agencia estatal de noticias KCNA, los ensayos técnicos fueron ejecutados de forma conjunta por la Administración de Misiles y la Academia de Ciencias de la Defensa del país asiático.
El objetivo principal de las evaluaciones consistió en verificar la operatividad de un sistema ligero de lanzamiento multipropósito y medir la capacidad de disuasión bélica de las fuerzas armadas norcoreanas frente a las tensiones fronterizas actuales.
Durante la jornada de ensayos militares, los especialistas del sector científico de la defensa nacional analizaron el rendimiento en combate para misiones especiales de diversos misiles balísticos tácticos.
Corea del Norte y su arma de alta precisión
Asimismo, la evaluación gubernamental abarcó la fiabilidad del sistema de navegación y el guiado autónomo de ultraprecisión integrado en un proyectil de artillería de cohete de alcance extendido de 240 milímetros, junto con los mecanismos de impacto automatizados de los misiles de crucero tácticos.
El reporte oficial detalló que los nuevos misiles de crucero poseen la capacidad técnica de alcanzar de manera efectiva cualquier objetivo militar situado a una distancia de 100 kilómetros. Para lograr este nivel de ultraprecisión, las armas emplean un método de vuelo combinado basado en el planeo y la propulsión convencional. Poseen un sistema de navegación autónoma y una plataforma de reconocimiento por coincidencia de terreno.
Adicionalmente, el armamento incorpora un sistema avanzado de guiado terminal asistido por inteligencia artificial que corrige la trayectoria del proyectil en la fase final de aproximación.
Brigadas de artillería de largo alcance
Kim Jong-un manifestó su satisfacción ante los resultados obtenidos en el terreno de pruebas, destacando de manera particular las prestaciones tecnológicas de los misiles de crucero tácticos. Con base en este rendimiento, la dirigencia estatal dispuso que el nuevo equipamiento militar sea suministrado formalmente de manera inmediata a las brigadas de artillería de largo alcance.
Finalmente, el gobernante norcoreano afirmó ante los científicos y mandos del ejército que las Fuerzas Armadas del país poseen la misión fundamental de salvaguardar la soberanía nacional y la seguridad territorial del Estado a través de la consolidación de un sistema de disuasión bélica.
Por este motivo, el mandatario insistió en la necesidad política de continuar con la modernización constante de los arsenales estratégicos y las fábricas de armamento.