En Quito, la Agencia Metropolitana de Control incrementó las sanciones por construcciones irregulares en 2025, con el fin de fortalecer el control urbano y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.

El control a edificaciones informales dejó como resultado 265 sanciones en 2025, lo que representa un incremento del 44,8% respecto a 2024, cuando se registraron 183 infractores. Estas cifras evidencian un mayor seguimiento a las obras que incumplen disposiciones municipales. Asimismo, las suspensiones de obra pasaron de 359 en 2024 a 664 en 2025, reflejando un aumento del 85%. Esta acción responde a la necesidad de regular construcciones sin licencia o aquellas que exceden los parámetros autorizados.

Refuerzo del control municipal

El supervisor metropolitano de la AMC, Gustavo Chiriboga, destacó la optimización de los procesos de fiscalización en la capital. "Aunque la AMC cuenta con 16 inspectores técnicos para atender temas como construcciones, movimientos de tierra o lotizaciones, hemos logrado optimizar el control en territorio hasta casi duplicarlo en una ciudad de más de 2,6 millones de habitantes", señaló.

La entidad municipal ejecuta inspecciones permanentes para verificar que las obras cuenten con permisos vigentes y respeten las condiciones establecidas en la normativa. Estas acciones buscan garantizar el desarrollo urbano ordenado. Además, la AMC coordina con dependencias municipales para reforzar la supervisión territorial y asegurar el cumplimiento de las regulaciones en todo el Distrito Metropolitano.

Durante los tres primeros meses de 2026 se registraron 145 sanciones por construcciones no autorizadas, cifra que equivale a casi el 80% del total sancionado en 2024. Este indicador confirma la continuidad de las acciones de control. En el mismo periodo se contabilizaron 153 suspensiones de obra, lo que representa el 42,6% del total registrado en ese año. Estas cifras reflejan la persistencia de edificaciones sin autorización en la capital.

Las zonas de Tumbaco y Los Chillos concentran cerca del 30% de las suspensiones de obra entre 2024 y lo que va de 2026. Este fenómeno se vincula con el crecimiento urbano en áreas rurales del Distrito Metropolitano.

Multas y sanciones establecidas por la normativa

De acuerdo con el Código Municipal, las infracciones en materia de construcción pueden ser sancionadas con multas de hasta 48.200, dependiendo del metraje intervenido, la gravedad del incumplimiento y la ubicación de la obra. En casos de reincidencia, la AMC puede aplicar medidas adicionales, como la prohibición de enajenar bienes inmuebles. Esta disposición impide transferir o comercializar propiedades que incumplan la normativa.

La entidad aclaró que la emisión de permisos corresponde a las administraciones zonales del Municipio de Quito. Su función consiste en verificar que las edificaciones cuenten con autorizaciones válidas y no se haga un uso indebido de estas. Las autoridades exhortan a constructoras, promotores inmobiliarios y ciudadanía a tramitar los permisos antes de iniciar cualquier obra. Este procedimiento contribuye al crecimiento ordenado y seguro de la ciudad.