Durante dos días consecutivos, el cantón El Carmen amaneció sin movimiento en uno de sus principales rubros agrícolas: el plátano jecho. Ni lunes ni martes se registró comercialización del producto, luego de que nuevas medidas arancelarias entre Ecuador y Colombia afectaran uno de los mercados para esta fruta.

Lo sucedido preocupa a productores y comerciantes que habían encontrado en el mercado colombiano una alternativa rentable. La suspensión de los envíos dejó camiones detenidos, bodegas llenas y cosechas sin salida inmediata.

Rafael Torres, presidente de la Federación Nacional de Productores de Plátano del Ecuador (Fenaprope), advirtió que la medida golpea directamente al sector. "El cierre del mercado colombiano afecta a miles de familias que dependían de este canal para sostener sus ingresos", señaló. En la misma línea, el comerciante Limber Cedeño sostuvo que el impacto es generalizado: "Aquí perdemos todos: productores, transportistas y vendedores".

Algunos datos clave del impacto actual:

  • Precio de la caja de plátano jecho (70 libras): entre USD 8 y USD 10.
  • Precio de caja de exportación (50 libras): entre USD 5 y USD 6.
  • Salida habitual: 30 camiones diarios (lunes y martes) hacia Colombia.
  • Volumen promedio: cerca de 15.000 cajas por semana.
  • Promedio de venta al mes en base a precio más bajo: 300 mil dólares.

Un buen mercado para el plátano 

Colombia se había consolidado como el principal destino del plátano jecho, al ofrecer precios más competitivos que los mercados internos (según la temporada). Esto permitió a los agricultores compensar costos de producción, transporte y mano de obra.

Sin embargo, esta dependencia también dejó al sector expuesto a decisiones políticas. Con la entrada en vigencia de los nuevos aranceles, los compradores suspendieron pedidos y las rutas comerciales quedaron interrumpidas.

Productores consultados señalaron que muchos habían orientado su cosecha específicamente al mercado colombiano, ajustando calibres y volúmenes según la demanda. Los nuevos aranceles, por tanto, no solo representa una pérdida económica inmediata, sino también un desajuste en la planificación productiva.

A corto plazo, el principal temor es la saturación del mercado local. "Si todo ese plátano se queda aquí, el precio se va a caer", advirtió Cedeño, al referirse al ingreso masivo del producto a las plantas procesadoras y chifleras.

Origen del conflicto comercial

La crisis se originó tras la decisión del Gobierno ecuatoriano, encabezado por el presidente Daniel Noboa, de imponer una tasa del 30 % a determinadas importaciones provenientes de Colombia. La medida fue respondida por el Gobierno colombiano, liderado por Gustavo Petro, con un arancel similar para cerca de 50 productos ecuatorianos.

Entre los artículos afectados constan el plátano, el banano y el arroz, tres rubros sensibles para la economía agrícola del país. La reacción en cadena fue inmediata: cancelación de contratos, retrasos en pagos y suspensión de operaciones.

Ante este escenario, Fenaprope presentó el pasado viernes un documento ante la Presidencia de la República, solicitando reducir las tensiones diplomáticas. En el texto, el gremio advirtió que el conflicto no afecta a grandes importadores, sino a pequeños y medianos productores.

Consecuencias inmediatas reportadas por el sector:

  • Riesgo de caída de precios en el mercado interno.
  • Acumulación de producto en fincas y centros de acopio.
  •  Suspensión temporal de rutas comerciales.
  •  Pérdidas para agricultores y comerciantes.

Expectativa e incertidumbre en el sector platanero

Mientras se define una salida diplomática, los productores de El Carmen enfrentan días de incertidumbre. Muchos dependen casi exclusivamente del plátano jecho como fuente de ingresos, por lo que dos días sin ventas representan un golpe significativo.

Algunos agricultores han optado por postergar cortes, con el riesgo de perder calidad. Otros evalúan vender a menor precio en el mercado local para evitar pérdidas mayores.

Desde Fenaprope insisten en que se requiere una solución urgente. "No podemos esperar semanas. Cada día sin exportar es dinero que no entra a las familias", reiteró Torres.

El sector también teme que, de prolongarse el conflicto, compradores colombianos busquen proveedores alternativos, lo que podría debilitar permanentemente esta ruta comercial.

Aranceles afectan pequeños territorios

El comercio agrícola entre Ecuador y Colombia ha sido históricamente uno de los más dinámicos de la región andina, especialmente en productos como plátano, banano y arroz. Según gremios productivos, miles de pequeños agricultores dependen de este intercambio para sostener sus economías locales.

El Carmen evidencia cómo las decisiones arancelarias impactan directamente en territorios pequeños, donde no existen mercados alternativos inmediatos. Mientras avanzan las gestiones diplomáticas, los productores esperan que se restablezca el flujo comercial para evitar una caída prolongada de precios y un deterioro mayor en la cadena productiva del plátano jecho, uno de los pilares agrícolas del norte de Manabí.

Con información de Leandro Vélez.