La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional declaró en reserva su sesión del 4 de marzo de 2026 para investigar el uso del sistema financiero y cuentas bancarias en la comisión de delitos.

Convocado el superintendente de Bancos, Roberto Romero von Buchwald, la reunión se realizó en la tarde con el propósito de revisar acciones institucionales contra amenazas criminales, priorizando la seguridad de la información y del personal involucrado.

Romero solicitó la reserva debido a la sensibilidad de los datos y riesgos para su equipo, destacando el trabajo desarrollado desde el 27 de enero de 2025 en múltiples frentes contra delitos financieros.

Pedido de reserva y aprobación legislativa

El superintendente enfatizó que la información compartida representa una oportunidad única para exponer logros institucionales, pero limitados en difusión por su delicadeza. Confió en la diligencia de los legisladores para preservar los detalles y llamó a mantener el carácter reservado de la sesión.

Ana Belén Tapia, vicepresidenta de la comisión y asambleísta de Acción Democrática Nacional (ADN), mocionó la declaración de reserva, aprobada con seis votos a favor de oficialismo y aliados: Ferdinan Álvarez, Ana Belén Tapia, José Nango, María Paula Villacreses, Luigi García y Fabiola Sanmartín. Los asambleístas del correísmo Ana Herrera, Nanki Saant, Fricson George y Amable Chica se abstuvieron.

Detalles de la comparecencia y acciones institucionales

La comparecencia de Romero duró más de una hora, acompañado por la intendenta nacional de Riesgos y Estudios, el intendente nacional jurídico y el subdirector de Riesgos de Lavado de Activos de la Superintendencia de Compañías.

Se abordaron esfuerzos en combate a delitos como lavado de activos, en un contexto de creciente vulnerabilidad del sistema bancario ecuatoriano. Romero señaló que pocas ocasiones permiten revelar tales avances, y reiteró la necesidad de protección para evitar filtraciones que comprometan operaciones en curso.

Contexto de investigación financiera

Esta sesión forma parte de una indagación más amplia sobre el mal uso de instituciones financieras en actividades ilícitas, alineada con reformas recientes para fortalecer la supervisión bancaria en Ecuador.

Desde 2025, la Superintendencia ha intensificado controles en frentes delicados, generando riesgos operativos y personales. La reserva asegura que la información sensible no se divulgue públicamente, permitiendo un análisis detallado sin comprometer la integridad de las investigaciones.