El panorama cultural de Manta se tensó tras la decisión de la Corporación Ciudad Alfaro de dar por terminado, de manera unilateral y con un plazo perentorio de 10 días, el contrato de comodato que permitía a la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) Núcleo de Manabí administrar La Sala MAC. La disputa se centra en el futuro de uno de los espacios artísticos más activos de la ciudad, con ambas partes ofreciendo versiones contrapuestas sobre la legalidad y los motivos de la terminación.
La Dirección del Museo Nuclear Corporación Ciudad Alfaro, a cargo de María Fernanda Landín, ha notificado a la CCE sobre la necesidad de desocupar el espacio para que la administración del mismo pase a ser directamente gestionada por la corporación. El contrato, suscrito el 4 de septiembre de 2024 por un periodo de 10 años, llega a su fin abrupto apenas un año y cinco meses después.
La defensa de la Casa de la Cultura
En una rueda de prensa convocada de urgencia, el director de la Casa de la Cultura Manabí, Carlos Candela Sabando, acompañado de un asesor jurídico, artistas y gestores culturales, expresó su "defensa del derecho de los artistas y de igual manera de los espacios", desmarcándose de cualquier tinte político. Candela calificó la decisión de Ciudad Alfaro como unilateral e ilegal, indicando que no ha habido "ni siquiera un conversatorio" ni una respuesta formal a la evidencia de gestión que la CCE había enviado previamente.
El Director subrayó que en los cinco meses y medio de su gestión, ha venido rescatando el espacio y solucionando problemas administrativos "heredados" de la anterior dirección de la Casa de la Cultura. Candela citó ejemplos de sus avances, como la apertura de nuevos centros culturales en otros cantones de Manabí, la intervención en infraestructuras abandonadas y la gestión de deudas históricas. En el caso específico de La Sala Mac, reconoció que recibieron una deuda de casi 12.000 dólares por el uso de servicios, de los cuales alrededor de 2.000 corresponden al agua.
Durante el desarrollo de la rueda de prensa, en el piso inferior del mismo edificio, las clases de arte se seguían impartiendo, un hecho que la Casa de la Cultura destacó como muestra de que el espacio está activo y funcionando, con más de 98 actividades realizadas en 2025 y 8.000 participantes, según Yessenia Vélez, administradora de la sala.
Denuncias de "intereses personales"
Candela fue enfático en desestimar las acusaciones de negligencia y apuntó directamente a la Directora de Ciudad Alfaro, María Fernanda Landín, sugiriendo un "interés más personal" en el manejo del espacio, vinculado a un "deducible 150" a través de la empresa privada para intervenir la sala, un mecanismo que, según él, la CCE también estaba gestionando.
El director de la CCE denunció además "bastantes denuncias y querellas de parte de la directora de Ciudad Alfaro, el trato que se le está dando a los artesanos, a los artistas", llegando a hablar de un "mal trato" que no se puede dar a un artista en Manabí. Hizo un llamado a la coherencia y al respeto, criticando el uso de redes sociales por parte de la funcionaria para difundir fotos y "haciendo ver mal nuestra posición como Casa de la Cultura, como que hay negligencia".
Incumplimientos graves y el riesgo de póliza
María Fernanda Landín, directora del Museo Nuclear Corporación Ciudad Alfaro, asumió la responsabilidad de la terminación del comodato, explicando que su acción responde a un rol de "administradora inteligente" de las propiedades del Ministerio de Educación, Deporte y Cultura. Tras una "verificación y un análisis técnico", se percató de varios "incumplimientos graves".
El más crítico de estos incumplimientos, según Landín, es la falta de una póliza de seguros para el espacio, el cual, de ocurrir un evento como un terremoto, dejaría a la CCE y a ella como administradora responsables de la reconstrucción. "Ese es el más grave de todos y desde el principio, la Casa de la Cultura no tenía póliza", afirmó Landín, señalando que la renovación se realiza en enero y que, al consultar, el administrador confirmó la ausencia de la póliza.
Otros incumplimientos citados por la directora de Ciudad Alfaro incluyen:
- La deuda pendiente con CNEL, que supera los 11.000 o 12.000 dólares y que, según Landín, la CCE no ha justificado con un "resultado concreto" su compromiso de cancelación.
- La deuda por el servicio de agua.
- No tener contratado un servicio de limpieza.
- La no ejecución de mantenimientos y reparaciones ofrecidas, citando el estado del baño.
Landín reconoció que la deuda de servicios básicos se venía arrastrando por "gobiernos que no supieron administrar el espacio", pero enfatizó que la responsabilidad recae en la administración actual del comodato.
Promesa de continuidad
Respecto a la legalidad del desalojo, el asesor jurídico de la CCE, Jorge Calle, reiteró que el contrato fue suscrito por 10 años y está "vigente y eficaz jurídicamente". Argumentó que el plazo de 10 días para el desalojo es incorrecto, ya que la ley estipula que la terminación por mutuo acuerdo requiere un preaviso de cuatro semanas y que la acción de Ciudad Alfaro "no tomar [las] atribuciones que no nos competen".
Por su parte, María Fernanda Landín aseguró que, a pesar del cambio de administración, la programación de La Sala Mac no será interrumpida. La Directora enfatizó que el objetivo de recuperar el espacio es "poner orden" y garantizar su correcto funcionamiento y protección.