Manuel Chinga guarda tres fechas en la memoria: 2010, 2013 y el miércoles 14 de enero de este año. En sus dos primeras visitas a Ciudad Alfaro, recorrió el complejo junto a sus hijos y encontró un espacio vivo, cuidado y lleno de historia en homenaje a Eloy Alfaro.

En enero volvió con su nieto de 12 años, pero la experiencia fue distinta. "Ya no era lo mismo", resume, al ver instalaciones cerradas y signos evidentes de abandono.

Aun así, no pierde la esperanza. Sabe que el manejo del complejo ha cambiado de manos y confía en que pronto recupere su esplendor. "Quiero volver en un año y que mi nieto vea lo que yo vi", dice.

Del auge al abandono

Esa expectativa también se siente entre quienes han resistido en el lugar. Narcisa Wisner, representante de la Asociación de Artesanos, lleva cerca de 15 años trabajando en Ciudad Alfaro. Ha visto su mejor momento y también su declive.

Recuerda que, tras su inauguración en 2007, el complejo era un polo turístico activo: cafeterías, locales de artesanías, espacios gastronómicos y visitantes todos los días. "Aquí siempre había gente. Era una buena inversión", afirma.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento por parte del Gobierno Nacional comenzó a afectar la infraestructura y la experiencia de los visitantes. "El problema fue que no hubo cuidado. Eso hizo que la gente dejara de venir", explica.

De los 35 socios que integraban la asociación, actualmente quedan 23. Muchos abandonaron sus locales ante la baja actividad y la disminución de turistas.

En este contexto, la reciente entrega en comodato por 10 años, realizada en marzo, del complejo a la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí marca un punto de inflexión.

La institución no solo asume la administración, sino que proyecta una inversión de alrededor de dos millones de dólares para la recuperación progresiva del espacio.

El Salón de la Democracia es el corazón histórico del Centro Cívico Ciudad Alfaro. Es reconocido por haber sido la sede donde se redactó la Constitución del Ecuador de 2008. Este espacio contaba con 130 curules utilizadas por los asambleístas; sin embargo, estos asientos fueron retirados por la administración anterior.

Una apuesta por la reactivación

El plan incluye el mejoramiento de servicios básicos, accesos y conectividad, así como una serie de proyectos orientados a reactivar la vida cultural, académica y productiva del lugar. Entre ellos, destaca el fortalecimiento del Museo Ciudad Alfaro como eje de memoria histórica y atractivo turístico.

Además, se contempla la creación de la Orquesta Sinfónica de Manabí, la implementación de un Centro de Innovación, Emprendimiento y Convenciones, y la reactivación de carreras universitarias vinculadas al arte, la arqueología y el turismo. También se prevé la instalación de señalética moderna, tótems digitales y espacios para eventos académicos y culturales.

Otro de los objetivos es convertir el complejo en un punto de encuentro permanente, con actividades como danza, exposiciones, gastronomía y presentaciones artísticas que atraigan nuevamente a visitantes locales y nacionales.

Wisner señala que el lugar "necesita mantenimiento y promoción. Hay gente que ni sabe que existe". No obstante, reconoce que el cambio de administración ha devuelto el optimismo.

Incluso, comenta que ya hay personas interesadas en abrir nuevos locales, aunque todo dependerá de cómo avance la reactivación y de los acuerdos con la universidad.  Ciudad Alfaro, en Montecristi, se prepara para un nuevo despertar. Como eco de la Revolución Liberal de Eloy Alfaro, en octubre de este año buscará encender otra vez la llama de su historia.