El presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe), Ivo Rosero, denunció este miércoles 13 de mayo de 2026 una crítica situación en el abastecimiento de combustibles a nivel nacional. En una entrevista para Manavisión Plus, Rosero informó que el sector registra una disminución en ventas del 30%, lo que representa una pérdida económica de 5 millones de dólares diarios para las estaciones de servicio. Esta crisis se manifiesta en largas filas de vehículos en ciudades como Quito y Guayaquil, producto de una reducción de hasta el 40% en el despacho de productos.
Rosero desmintió categóricamente las acusaciones de acaparamiento emitidas por el Gobierno Nacional. Según el dirigente, el desabastecimiento comenzó antes del cambio de precios del 11 de mayo, citando comunicados oficiales de la Agencia de Regulación y Control que ya el 8 de mayo advertían retrasos en el transporte y despacho por "problemas logísticos". Para Camddepe, es ilógico hablar de acaparamiento cuando, tras el alza de precios, muchas estaciones continúan sin combustible o reciben cupos reducidos que se agotan en pocas horas.
Baja operatividad en la Refinería de Esmeraldas
La raíz del problema, según Rosero, reside en la poca capacidad de refinación local. Tras incidentes previos, la Refinería de Esmeraldas está operando apenas al 33% de su capacidad, produciendo solo 10.000 barriles diarios de diésel frente a los 33.000 habituales. Esta falta de producción interna ha generado una presión extrema en la logística de importaciones, la cual no ha sido gestionada con la oportunidad necesaria para cubrir la demanda del mercado ecuatoriano.
El dirigente recordó que el país vive un problema estructural: en condiciones normales, Ecuador importa el 73% del diésel y el 67% de las gasolinas. Sin embargo, debido a los parches y reparaciones prolongadas en las plantas locales, la dependencia de la importación ha llegado en semanas recientes al 100%. Rosero enfatizó que esta situación es insostenible para un país petrolero y abogó por permitir la inversión privada mediante alianzas estratégicas con empresas de talla mundial para modernizar la infraestructura.
Impacto de los subsidios y el sistema de bandas
En cuanto al precio de los combustibles, Rosero explicó que el reciente incremento de aproximadamente 15 centavos por galón en las gasolinas Extra y Eco 85 (ubicándose en $3.16) responde al techo del 5% permitido por el sistema de bandas. Este ajuste se debe a la volatilidad del precio internacional del petróleo (WTI) influenciado por conflictos en el Golfo Pérsico. A pesar de las alzas, el Estado destinó solo el mes pasado 190 millones de dólares en subsidios, una cifra que el dirigente calificó como un gasto que no llega a los sectores más necesitados.
La postura de Camddepe es avanzar hacia una liberalización de precios una vez que el mercado internacional se estabilice, acompañada de una focalización o compensación técnica para el transporte público y sectores vulnerables. Rosero señaló que países de corte socialista en la región, como Colombia o Brasil, ya han eliminado o reducido drásticamente los subsidios, dejando a Ecuador, Venezuela y Bolivia como los únicos que mantienen esta distorsión económica.
Márgenes de comercialización y riesgo de quiebra
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la situación de los márgenes de comercialización, los cuales se encuentran congelados desde hace 23 años (en el caso del diésel, en 12 centavos). Rosero comparó esta cifra con los márgenes de países vecinos como Colombia ($0.35) o Perú ($0.28), destacando que el margen ecuatoriano es el más bajo del mundo. Esta precariedad financiera tiene a 700 estaciones de servicio en vilo, muchas de ellas sobreendeudadas y sin capital de trabajo suficiente para operar.
E presidente de Camddepe alertó sobre el impacto en el transporte pesado y el posible desabastecimiento de alimentos en los mercados si la falta de diésel persiste. Aunque el Gobierno anunció que el 16 de mayo se incrementará la producción nacional con la entrada en funcionamiento de nuevas unidades en la refinería, Rosero manifestó que existe escepticismo en el sector. "La única receta para eliminar el contrabando y la ineficiencia es llegar a precios internacionales y romper las mafias internas mediante la transparencia del capital privado", concluyó.