Un operativo ejecutado por la Armada del Ecuador permitió incautar aproximadamente 1,2 toneladas de cocaína a 130 millas náuticas de las costas de Manabí, frente a Manta, durante una operación realizada tras labores de inteligencia y patrullaje naval. El cargamento fue recuperado del mar después de que los tripulantes de una embarcación sospechosa arrojaron la droga al agua y escaparon del lugar, según confirmaron autoridades del Bloque de Seguridad.

Los bultos de droga fueron arrojados al mar

Las unidades guardacostas detectaron varias embarcaciones en altamar mientras realizaban patrullajes de control en rutas marítimas utilizadas por redes de narcotráfico. Al advertir la presencia de los buques militares, los ocupantes de una de las naves se deshicieron del cargamento arrojándolo al océano.

Personal naval inició inmediatamente un operativo de recuperación y logró rescatar 67 bultos que contenían bloques tipo ladrillo de la sustancia, presuntamente clorhidrato de cocaína, una de las drogas de mayor circulación en rutas internacionales.

El cargamento fue trasladado la madrugada del lunes 11 de marzo de 2026 hasta el Puerto de Manta a bordo de la lancha guardacostas Isla Baltra, donde fue entregado a la Policía Nacional del Ecuador para su cadena de custodia y análisis dentro de las investigaciones correspondientes.

Operación basada en inteligencia

Durante una rueda de prensa, voceros del Bloque de Seguridad explicaron que el procedimiento se ejecutó con información de inteligencia policial y vigilancia marítima permanente en las rutas utilizadas por organizaciones del narcotráfico.

Según las autoridades, el cargamento tendría un peso aproximado de 1.200 kilogramos de cocaína y un valor estimado de alrededor de 50 millones de dólares en el mercado internacional, dependiendo del destino final y los puntos de distribución.

El oficial naval que informó sobre el operativo explicó que la posición en la que fue detectado el cargamento sugiere que la droga posiblemente tenía como destino rutas hacia el norte del continente, aunque aclaró que ese análisis corresponde a las investigaciones posteriores de las autoridades judiciales.

Rutas marítimas del narcotráfico

De acuerdo con información proporcionada por las autoridades navales, las organizaciones criminales suelen movilizar cargamentos desde diferentes puntos de la costa ecuatoriana, desde Salinas hasta Esmeraldas, utilizando rutas que se internan en el Océano Pacífico.

En muchos casos, los narcotraficantes arrojan temporalmente la carga al mar utilizando boyas o balizas con geolocalización, que permiten a otras embarcaciones recuperar posteriormente la droga sin necesidad de permanecer mucho tiempo en una misma zona marítima.

Este método busca evitar la detección por parte de las patrullas navales y radares marítimos, una estrategia que se ha identificado en diversas operaciones internacionales contra el narcotráfico.

Antecedentes recientes en el Pacífico

La incautación se suma a otros operativos recientes ejecutados en el litoral ecuatoriano. El 23 de febrero de 2026, la Armada del Ecuador presentó en el Puerto de Manta a tres detenidos y más de 3,2 toneladas de cocaína decomisadas en altamar. Ese cargamento fue interceptado el 17 de febrero cerca del límite marítimo con Perú, en una operación conjunta con agencias internacionales. La droga estaba valorada en aproximadamente 78 millones de dólares en el mercado internacional.

Según datos de las autoridades, Ecuador se mantiene como uno de los principales puntos de tránsito del narcotráfico en la región, debido a su ubicación estratégica en el Pacífico y su cercanía con países productores. Las autoridades indicaron que el decomiso reciente representa un golpe económico a las organizaciones narcodelictivas, mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables y determinar la estructura logística detrás del cargamento. (45)