Los aranceles del 100 % impuestos por Ecuador a las importaciones colombianas entraron en vigor desde la medianoche del 30 de abril de 2026, lo que recrudeció la guerra comercial iniciada en febrero por el presidente Daniel Noboa.

El mandatario argumenta que Colombia no hace lo suficiente para enfrentar al narcotráfico y al crimen organizado en la frontera común. La medida abarca las mercancías provenientes u originarias de Colombia, con excepciones para importaciones petroleras y de generación energética, según una resolución del Servicio Nacional de Aduana de Ecuador (Senae) emitida el 9 de abril. Así, la escalada bilateral llegó a su punto más alto desde que comenzó el conflicto.

Empresarios, exportadores y trabajadores fronterizos rechazaron el alza e instaron a ambos presidentes a sentarse a dialogar. Según los sectores afectados, las tarifas de entre el 30 % y el 50 % ya provocaban daños considerables antes de que los aranceles llegaran al 100 %. La tensión no solo impacta el intercambio de bienes, sino también la estabilidad económica de las poblaciones que viven y trabajan en la zona limítrofe.

Cronología de la escalada arancelaria entre Ecuador y Colombia

En enero de 2025, Noboa anunció que una "tasa de seguridad" del 30 % entraría en vigor el 1 de febrero sobre las importaciones colombianas hasta que existiera, en sus palabras, "un compromiso real" de Bogotá para enfrentar al narcotráfico y la minería ilegal. Colombia respondió con una medida similar, cortó la interconexión eléctrica con Ecuador y cerró su frontera terrestre al ingreso de arroz y banano ecuatorianos. Ecuador, por su parte, incrementó de 3 a 30 dólares el precio por barril del transporte de petróleo de la estatal Ecopetrol a través de uno de sus principales oleoductos.

En marzo, Ecuador subió los aranceles al 50 % y, un mes después, el Gobierno ecuatoriano anunció el salto al 100 % "tras constatar la falta de implementación de medidas concretas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia". La guerra comercial también registró acusaciones cruzadas entre Noboa y el presidente colombiano Gustavo Petro, que derivaron en el llamado a consultas de embajadores de ambos lados.

Bombardeos e incidentes que tensaron los aranceles y la diplomacia bilateral

A inicios de marzo, militares ecuatorianos bombardearon supuestos campamentos de bandas criminales en la frontera con Colombia, con apoyo de Estados Unidos. Una de esas bombas apareció en un campo de cultivos de coca colombiano, incidente que quedó resuelto después de que se determinó que el artefacto rebotó en territorio vecino sin detonar. Sin embargo, el episodio sumó más tensión a una relación bilateral ya deteriorada.

La situación se agravó cuando Petro llamó al encarcelado exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado por corrupción, un "preso político". Además, Noboa acusó a Petro de haber tenido contacto con personas cercanas al narcotraficante José Adolfo Macías ('Fito'), líder de Los Choneros, la banda criminal más antigua de Ecuador, durante su visita a Manta en 2025 -acusación que el mandatario colombiano niega-.

El último capítulo se desarrolló el miércoles 29 de abril, cuando Noboa señaló a Petro por impulsar una supuesta incursión de guerrilleros colombianos en Ecuador, y el presidente colombiano le respondió que "deje de creer mentiras" y le propuso un encuentro en la frontera "para construir la paz".

Colombia aplica aranceles inteligentes a 191 productos ecuatorianos

En respuesta directa a los aranceles del 100 % impuestos por Ecuador, el Gobierno del presidente Gustavo Petro estableció el 30 de abril de 2026 tarifas diferenciales para 191 productos ecuatorianos.ç

El mecanismo se oficializó mediante el Decreto 0455 del 28 de abril de 2026, que definió aranceles del 35 %, 50 % y 75 % según el grado de producción y abastecimiento interno de cada bien. La medida tiene carácter temporal y estará vigente mientras Colombia continúe bajo la decisión arancelaria de Ecuador. Los aranceles abarcan 758 subpartidas del comercio bilateral entre los dos países.

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, explicó que el propósito de la medida es proteger la industria colombiana, el empleo, las poblaciones fronterizas y garantizar el abastecimiento interno.

"Con esta medida no solo protegemos la industria nacional, sino que garantizamos el abastecimiento interno. Esto implica mantener arancel cero para los bienes que son insumos productivos esenciales, que no tienen sustituto inmediato y que son necesarios para los procesos de transformación con valor agregado. Y al tiempo, aplicamos medidas de protección en los sectores en los que Colombia cuenta con capacidad productiva suficiente", explicó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas.

Racionalidad económica detrás de los nuevos aranceles colombianos

Colombia definió una diferenciación concreta: los productos que funcionan como materias primas, insumos o bienes intermedios fundamentales para la producción nacional mantienen arancel cero. En cambio, los bienes que llegan desde Ecuador y que Colombia produce internamente con capacidad suficiente enfrentan tarifas del 35 %, 50 % o 75 %, dependiendo de su sensibilidad económica.

La ministra Morales señaló que "esa racionalidad es consistente con la estructura del comercio bilateral y con la necesidad de no trasladar el choque externo a la propia industria colombiana".

De esta forma, los aranceles inteligentes colombianos buscan un equilibrio: proteger la producción nacional sin afectar los insumos que la industria necesita para generar valor agregado.

El conflicto comercial entre Ecuador y Colombia continúa sin señales de acuerdo diplomático inmediato, mientras los sectores productivos de ambos lados de la frontera presionan por una solución negociada que detenga una escalada que, en solo tres meses, llevó los aranceles del 30 % al 100 %.