Cuatro décadas frente a las cámaras, sobre los escenarios y detrás de ellos no han sido suficientes para agotar la energía creativa de Andrés Garzón.

El actor y director guayaquileño, uno de los rostros más reconocidos de la televisión ecuatoriana, es de esos artistas que no distinguen entre trabajo y vocación.

Conocido por millones de televidentes gracias a la entrañable serie Mis Adorables Entenados, Garzón sigue reinventándose: actúa, dirige, escribe, fotografía y ahora impulsa un ambicioso proyecto formativo para la nueva generación de creadores de contenido audiovisual.

Lo encontramos con la misma disposición de siempre: hablar sin filtros, compartir sin egoísmos y mirar siempre hacia adelante.

¿Cuántos años de trayectoria tiene Andrés Garzón?

Tengo alrededor de 40 años en la actuación y casi 45 sumando todo lo que implica la vida artística directamente. Unos 20 de ser educador, otros 20 dirigiendo gente. Y de vez en cuando escribo, grabo, hago fotografías. Siempre trato de desarrollarme dentro de la línea artística, porque eso es lo que me gusta.

Es muy conocido por la popular serie costumbrista Mis Adorables Entenados, donde actuó junto a Oswaldo Segura, Richard Barker, Sandra Pareja y la recordada Amparo Guillén, ya fallecida, entre otros grandes talentos. ¿Qué le dejó esta serie?

Me dejó todo este camino de agradecimiento al público. Yo no pienso que uno se hace solo; siempre está en esa funcionalidad el contacto con la gente, y es el público el que determina realmente cuán bueno eres y qué es lo que busca de ti. Uno va aprendiendo junto con ellos. Siempre voy a estar agradecido a cada persona que me saluda en Facebook, a cada persona que me critica en las redes, porque eso me permite darme un respiro, saber que soy falible y que puedo mejorar.

A lo largo de su carrera ha actuado y dirigido en numerosas producciones. ¿Cuáles son las tres que más han marcado su vida?

Mis Adorables Entenados, que fue la que abrió las puertas a los procesos audiovisuales. Luego Puro Teatro, en Gamavisión, donde tuve la oportunidad de crear semanalmente contenidos para el público. Fueron 120 obras con actores formidables como Carolina Jaume, Martín Calle y Ricardo González, entre otros. Y en tercer lugar, Tres Familias, en la que la gente todavía se pregunta si mi personaje murió o no. Cuando llegué a esa producción, ya tenía un cúmulo de experiencias que me permitió disfrutar mucho más el trabajo, sin estresarme tanto en el resultado, sino en hacer, que es la esencia de la actuación.

Uno de sus proyectos más recientes es la telenovela Cholito Forever, que se transmite por Ecuavisa. ¿Cómo describe esa experiencia?

Fue una coincidencia afortunada. Ya me habían dicho que iba a interpretar un personaje, pero cuando Jorge Toledo dejó la producción me pidieron que también dirigiera a los actores. Eso me permitió trabajar con compañeros con los que ya había compartido antes, a veces dirigiéndolos, a veces actuando junto a ellos. Y también me dio la oportunidad de conocer a la nueva camada de influencers y creadores de contenido, que es la gente que me interesa ahora.

Algo que muchos seguidores quieren saber: ¿se viene una nueva temporada de 'El Cholito'?

Sí, creo que sí. El canal lo tiene pensado, visto el resultado de cómo está funcionando la historia. El público se engancha. Les prometo que si hay segunda temporada, va a ser más mejor y menos peor.

¿Cuál cree que es el secreto de su éxito?

Trabajar y aprender. Siempre estar estudiando y nunca dejar de trabajar. Y compartir. No soy una persona egoísta: si alguien me pregunta cómo hacer algo, yo le respondo. Por las redes siempre me consultan, y yo siempre recomiendo lo mismo: que estudien.

¿Qué le falta al sector actoral y artístico del país?

Compromiso de parte de cada actor y artista, y una legislación que trabaje en favor de todos. A veces los artistas de todas las índoles estamos desprotegidos, sin que alguien realmente nos respalde. Hay que crear los espacios donde podamos hacer consultas sobre el respeto a nuestro trabajo y a nuestra creación. Cada actor, músico, compositor, pintor o realizador necesita esa protección para poder seguir existiendo. Y yo soy de los que piensan que no hay que pedirle al Estado dádivas, sino condiciones justas.

¿Qué representa el arte y la actuación para Andrés Garzón?

Mi vida, mi proyección, mi manera de comunicarme con la juventud. Eso es una de las cosas más valiosas que me ha dejado esta carrera. Con El Cholito, por ejemplo, pude conectar con los nuevos creadores de contenido y aprendí muchísimo de ellos.

¿Cuál es su consejo para esa nueva generación de actores que quieren explotar su talento pero que el miedo al fracaso los paraliza?

Miedo siempre va a haber, y el miedo te mantiene alerta, te mantiene en un proceso creativo. El problema es cuando el miedo se convierte en pánico, porque ahí sí te congela y no haces nada. Yo soy de los que piensan que si tienes una idea, debes explotarla. Como me dijeron: cuando mires al cielo, apúntale a la luna. Quizás no llegues hasta allá, pero seguirás creciendo.

En la misma línea, ¿qué les diría a quienes buscan hacer carrera en este medio?

Mientras la máquina de sueños no te la roben de arriba de los hombros, todo está ahí. Lo que hay que ponerle es ganas, entusiasmo, y realmente querer lograr cosas, que es lo que hace la diferencia. El camino del mediocre no te lleva a ningún lado: si no haces nada para que no te critiquen y no haces nada para que te feliciten, te quedas en el metro cuadrado, y en el metro cuadrado no pasa nada.

Su visita a nuestro medio se enmarca en un nuevo proyecto que piensa impulsar. ¿De qué se trata?

Estamos aquí para dar inicio a un proyecto mucho más ambicioso en el desarrollo de los medios audiovisuales y las redes. Queremos que quienes crean contenido puedan desarrollarlo con criterio estético y claridad de género: ¿quieren hacer humor, drama, melodrama, tragicomedia? El proyecto consiste en un taller o masterclass de tres días, tipo laboratorio, casi en reclusión, para sacar el mejor provecho. Vamos a enseñar dirección audiovisual, dirección de actores, qué producto se puede obtener en la postproducción y cómo comercializar lo que subes a las redes. Porque a veces la gente sube y sube contenido, pero no conoce los mecanismos objetivos para desarrollarlo. Está dirigido a actores, productores, realizadores, creadores de contenido e influencers: a toda esa gente que tiene alguna actividad relacionada con lo audiovisual.

¿Piensa Andrés Garzón jubilarse algún día?

Tengo la visión romántica que tienen todos los artistas: morir en el tablero haciendo cosas. Retirarme, yo creo que jamás uno llega a retirarse realmente.