La Policía emitió una alerta preventiva ante el incremento de denuncias por estafas con transferencias bancarias falsas. Delincuentes llegan a pequeños comercios, realizan compras y muestran certificados digitales alterados para simular que ya enviaron el dinero.
Las víctimas entregan los productos sin verificar el ingreso real de fondos en sus cuentas. Los estafadores suelen actuar con prisa y argumentan fallas en el internet. Las autoridades recomiendan no entregar mercadería hasta confirmar el abono bancario.
Informe policial
Según el informe policial, los sujetos modifican digitalmente comprobantes auténticos o los fabrican para que parezcan reales. Esta modalidad afecta principalmente a tiendas de barrio, minimarkets y locales comerciales que manejan pagos digitales con frecuencia. La Policía indicó que los productos más buscados por los estafadores son aquellos fáciles de revender, como licores y productos comestibles.
Una de las señales más comunes es el comportamiento del comprador: se muestra apurado, presiona al dependiente y argumenta problemas de conexión para justificar que el comprobante ya debería aparecer. Ante esto, la recomendación oficial es clara: no entregar ningún producto hasta ingresar directamente a la aplicación o plataforma bancaria y verificar que el dinero haya sido abonado en la cuenta.
Recomendación policial
La Policía Nacional enfatiza que la verificación debe realizarse siempre en la fuente oficial del banco o cooperativa, nunca confiando únicamente en capturas de pantalla o mensajes mostrados por el supuesto comprador. Denunciar estos hechos a través del ECU-911 es fundamental para que las autoridades puedan investigar y, en su caso, aprehender a los responsables.
Esta modalidad no es nueva, pero ha mostrado un repunte según las denuncias recibidas de dueños de locales comerciales en diferentes provincias. Casos similares se han registrado en ciudades como Quito, Cuenca y otras zonas del país.
Estafas digitales
Ecuador enfrenta un aumento sostenido en diversas modalidades de fraude digital y presencial. En 2025 se registraron cientos de denuncias por estafas y robos informáticos, y las alertas continúan en 2026. La Superintendencia de Bancos y la Policía Nacional mantienen campañas preventivas ante la creatividad de los delincuentes.
Pequeños y medianos comercios resultan especialmente vulnerables por la agilidad de sus operaciones y, en algunos casos, por la confianza que otorgan a los clientes habituales. La Policía ha documentado que los estafadores operan en grupos o de forma individual, priorizando locales con alto movimiento y poca verificación en tiempo real.