Un total de 26 personas resultaron afectadas por una presunta intoxicación alimentaria registrada la noche del martes 24 de marzo en el sector de Cumbayá, en el nororiente de Quito. 

El incidente ocurrió durante un campamento realizado en las instalaciones de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde los asistentes presentaron síntomas tras ingerir alimentos.

Cuatro de los afectados requirieron traslado a una casa de salud, mientras el resto recibió atención en el lugar.

De acuerdo con información del Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito, la alerta se emitió luego de que varias personas preesentaran malestar general compatible con intoxicación.

A su llegada, los equipos de emergencia confirmaron que los asistentes presentaban síntomas asociados al consumo de comida durante la actividad.

Atención interinstitucional y evaluación de afectados

En la atención de la emergencia participaron unidades del Ministerio de Salud Pública (MSP), así como personal del Instituto Superior Tecnológico Cruz Roja Ecuatoriana (ISTCRE) y la empresa de atención médica EMI.

Los equipos desplegados realizaron la valoración primaria de los afectados y aplicaron protocolos de respuesta. 

Según los reportes preliminares, la mayoría de los pacientes presentaba síntomas leves, lo que permitió su estabilización en el sitio.

Sin embargo, cuatro personas fueron trasladadas a centros de salud para una evaluación más detallada y seguimiento clínico. Hasta el momento, no se han reportado complicaciones graves derivadas del evento.

Antecedentes y control sanitario

Este tipo de emergencias suele estar relacionado con la manipulación inadecuada de alimentos o su conservación en condiciones no óptimas, de acuerdo con criterios sanitarios.

En eventos colectivos como campamentos o reuniones masivas, las autoridades recomiendan mantener estrictos controles de higiene para prevenir riesgos a la salud.

 Las autoridades sanitarias iniciaron la recopilación de información para determinar el origen de la presunta intoxicación.

Entre las acciones se incluye la revisión de los alimentos consumidos y las condiciones en las que fueron preparados y almacenados, con el fin de establecer responsabilidades.