El Municipio de Guayaquil acelera las intervenciones viales en el Suburbio. Esta semana, equipos de Obras Públicas trabajan en seis calles clave de esta zona histórica del sur de la ciudad. Estas acciones forman parte de un plan de mantenimiento que ya rehabilitó 100 kilómetros de vías con una inversión de USD 12,4 millones. El avance alcanza el 88%, y beneficia directamente a más de 350.000 habitantes.

Según el Municipio, el alcalde Aquiles Alvarez impulsa un presupuesto total de USD 353 millones para obras públicas en 2025 . Esta cifra representa un salto significativo respecto a años anteriores, donde las inversiones viales apenas superaban los USD 200 millones anuales. En el Suburbio, el enfoque prioriza la movilidad peatonal y vehicular, reduciendo tiempos de traslado en un 25% proyectado para fin de año.

Por otro lado, la calle Medardo Ángel Silva recibe un recambio total de carpeta asfáltica. Los trabajadores extienden el nuevo pavimento entre la avenida Milagro y la calle Samborondón, cubriendo 800 metros lineales. Esta intervención elimina baches profundos que provocaban accidentes frecuentes , según reportes de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM). La obra avanza al 70%, y el Municipio estima su culminación para el 15 de diciembre.

Otras obras viales en Guayaquil

En paralelo, un frente de trabajo transforma seis cuadras de la calle Capitán Nájera . Los equipos inician desde la avenida Federico Godín (11ava) hasta la avenida Milagro (17ava), aplicando una base reforzada de hormigón hidráulico. Esta técnica, según el municipio, resiste mejor el tráfico pesado de camiones que abastecen mercados locales, con un flujo diario de 2.500 vehículos.

La inversión en este tramo alcanza los USD 450.000, parte de los seis contratos viales que suman USD 30 millones en total para 2025. Los vecinos observan cómo las máquinas nivelan el terreno. Asimismo, dos tramos de la calle Samborondón experimentan renovaciones urgentes. Los obreros intervienen entre las calles Febres Cordero y Alcedo, instalando cunetas de drenaje para combatir inundaciones estacionales.

En diciembre de 2024, las lluvias colapsaron esta vía , afectando a 5.000 familias con cortes de hasta 48 horas. Ahora, el Municipio incorpora sensores hidrométricos modernos, financiados con USD 200.000 adicionales del plan nacional de emergencia vial. Estos dispositivos alertan en tiempo real, previniendo desastres futuros.

De igual modo, la calle Cuenca avanza en su mantenimiento integral desde hace tres meses. Los técnicos rehabilitan el sistema de alcantarillado pluvial, reemplazando tuberías obsoletas de 40 años de antigüedad. Sobre esta base, colocan pavimento de hormigón en lugar del asfalto tradicional, soportando cargas de hasta 20 toneladas por eje. La obra, con un costo de USD 1,2 millones , concluye a mediados de diciembre, liberando el sector para las fiestas de fin de año. Este cambio eleva la durabilidad de la vía en un 40%, según estudios de ingeniería municipal.

Esperan mejoras en el Suburbio de Guayaquil

Los moradores del Suburbio expresan entusiasmo por estos progresos. Walter Mero, un taxista local de 52 años, recorre diariamente estas calles y destaca los beneficios inmediatos. "En mi ruta veo bastantes calles nuevas, asfaltadas por completo ", mientras inspecciona el avance desde su vehículo. Por su parte, Israel Pérez, comerciante de 45 años en la zona, coincide con esta visión positiva.

Él transita el área para surtir su tienda de abarrotes y nota cierres temporales que duran solo horas. "Vivo en este sector y sí percibo varias calles que se cierran momentáneamente, pero después se habilitan. Del otro lado de Samborondón ya veo asfalto fresco", explica Pérez.

Sin embargo, estas intervenciones forman parte de un contexto más amplio en Guayaquil. El plan vial 2025 del Municipio inyecta USD 151 millones en conectividad durante los primeros 300 días de ejecución, rehabilitando más de 500 kilómetros de vías en toda la ciudad. En el Suburbio, esto se traduce en 142,3 kilómetros pavimentados con una inversión específica de USD 17,1 millones, según reportes de enero.

Antecedente de obra esperada por años en el Suburbio

Antecedentes revelan que el Suburbio sufrió décadas de abandono vial . En 2020, solo el 35% de sus calles contaban con pavimento adecuado , según un diagnóstico de una universidad en Guayaquil. Las inundaciones recurrentes y el tráfico desorganizado generaban pérdidas económicas anuales de USD 5 millones para los negocios locales.

En consecuencia, la Dirección de Obras Públicas despliega 50 equipos multidisciplinarios en el sector desde enero de 2025. Estos grupos abordan no solo el asfalto, sino también la regeneración urbana, como la instalación de 91 letreros educativos en el casco comercial cercano para promover el correcto manejo de residuos. Esta medida reduce la contaminación vial en un 15%, midiendo el impacto en la durabilidad de las nuevas superficies.

Además, la colaboración con la ATM optimiza el tráfico durante las obras. Cierres parciales permiten el paso de 1.600 vehículos por hora en picos , minimizando congestiones. En julio, desvíos temporales en la avenida Carlos Julio Arosemena demostraron la efectividad de este esquema, con quejas reducidas en un 60% comparado con intervenciones previas. Los residentes acceden a apps municipales para rutas alternativas, integrando tecnología en la gestión diaria.