Guayaquil despierta cada diciembre con el eco de explosiones ilegales que amenazan su pulso festivo. Los Agentes de Control Municipal (ACM) de Segura EP lideran ahora una ofensiva contra la venta clandestina de pirotecnia en La Bahía , el corazón comercial de la ciudad. En este mes de diciembre, la Alcaldía anuncia redadas intensificadas que ya suman decomisos clave.
Los comerciantes informales esconden camaretas y cohetes bajo puestos de frutas, pero los equipos de vigilancia los detectan con precisión. Además, las socializaciones ganan terreno en las calles empedradas. Los ACM recorren La Bahía con megáfonos y folletos , explicando a vendedores y compradores los peligros reales. "No hay permisos aquí, y un error cuesta vidas", advierte un agente durante una charla matutina.
Estas charlas no solo informan; transforman actitudes. Un vendedor de empanadas confiesa que, tras escuchar sobre quemaduras irreversibles, decidió alertar a sus vecinos. Por otro lado, la coordinación con el Departamento de Control de Armas de las Fuerzas Armadas acelera las inspeccione s. Juntos, allanan bodegas ocultas y confiscan cargas enteras antes de que lleguen al mercado negro.
Entre diciembre de 2024 y enero de 2025 , el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil atendió 43 emergencias ligadas a explosivos pirotécnicos. Tres heridos graves marcaron diciembre de 2023, mientras que nueve casos nuevos surgieron en 2024. Ahora, en 2025, el Centro de Coordinación y Control (C5 GYE) registra 17 denuncias por manipulación riesgosa de estos artefactos.
Sumemos 28 reportes por ruidos molestos que alteran la paz vecinal. Estas estadísticas, publicadas hoy en el portal de la Alcaldía, no mienten: la pirotecnia clandestina devora la seguridad pública. Ante esta escalada, los ACM duplican esfuerzos con un enfoque dual que combina educación y represión. Por la mañana, capacitan a cientos de transeúntes en plazas cercanas, detallando cómo las camaretas detonan en solo 1 a 5 segundos.
Un niño curioso toca un explosivo simulado y retrocede asustado; el mensaje cala profundo. Luego, por la tarde, los operativos irrumpen en sospechosos. En una redada reciente , incautaron 50 cajas de cohetes en un callejón de La Bahía, según reporta El Universo en su edición digital de ayer. Esta táctica previene tragedias y educa a la vez.
Regresemos a 2023: Medios locales documentaron la clausura de una bodega en las calles Huayna Cápac y Ayacucho, donde almacenaban fuegos artificiales a granel. Treinta cajas más cayeron en diciembre de ese año, durante controles sorpresa. Expertos en análisis de agosto de 2025 revelan importaciones récord de pirotecnia por USD 4 millones en 2024, impulsadas por bandas que disfrazan explosivos como "narcopirotecnia".
Estas redes inundan Guayaquil desde puertos informales, alimentando un ciclo vicioso. Los ACM ahora, con drones de vigilancia que escanean techos y sótanos. Por otro lado, el impacto en la salud pública alarma a expertos. Médicos del Hospital del Guasmo reportan que las camaretas provocan amputaciones y ceguera temporal si estallan cerca.
Un caso de 2024 involucró a un adolescent e que perdió dos dedos manipulando un "volcán" defectuoso; su familia aún lidia con terapias. La Alcaldía, a través de Segura EP, lanza campañas como "Manitos Sin Pólvora 2025", inspirada en iniciativas exitosas de Machala. Estas incluyen talleres escolares donde niños aprenden a celebrar con luces LED en lugar de fuego. Transición suave hacia la conciencia: padres asisten y prometen boicotear vendedores ambulantes.
Además, el C5 GYE monitorea en tiempo real con cámaras y líneas directas . Ciudadanos llaman al 199 para reportar ventas sospechosas, y los equipos responden en minutos. En noviembre de 2025, una denuncia anónima llevó a decomisar 200 unidades en el Mercado Sur , evitando un incendio potencial. Esta vigilancia técnica fortalece la convivencia; los ruidos que antes despertaban quejas ahora alertan sistemas automáticos. La Alcaldía integra datos del Ministerio de Salud, que estima 15% más de consultas por quemaduras en fines de año.
No olvidemos el rol comunitario en esta batalla. Vecinos de La Bahía forman patrullas informales, guiados por ACM, y comparten fotos de puestos ilegales en grupos de WhatsApp. Una líder barrial, María López, declara: "Perdimos un parque por un fuego cruzado de cohetes el año pasado; no repetiremos". Estas alianzas multiplican el impacto de los operativos oficiales. Por su parte, la Policía Nacional se une con caninos entrenados para olfatear pólvora oculta. En una simulación reciente, detectaron un alijo bajo un puesto de jugos, salvando el día.
Por otro lado, las Fuerzas Armadas aportan inteligencia estratégica. Su Departamento de Control de Armas mapea rutas de contrabando desde Esmeraldas, cortando suministros en origen. La Alcaldía de Guayaquil exhorta directamente a la ciudadanía : eviten comprar o usar pirotecnia en áreas prohibidas como La Bahía . "Protejan a sus familias; reporten al 199".
Además, Comprometen recursos extras: 50 agentes más en turnos nocturnos y alianzas con ONGs para rehabilitar víctimas. Estas medidas sostienen la temporada festiva sin sombras. Vecinos responden con entusiasmo, organizando ferias de luces ecológicas en parques.