El centro histórico de Guayaquil cobró vida este sábado con la cuarta edición del Corredor Turístico Multicultural Asiático , conocido como Festival de la Luna. Miles de familias y turistas inundaron las calles Sucre, entre Malecón y Chimborazo, para disfrutar de danzas tradicionales, sabores exóticos y artesanías que fusionan el legado chino con la esencia guayaquileña.
Este evento, organizado por el Comité Barrio Chino con el respaldo de la Alcaldía, no solo honró el Día Nacional de la República Popular China en su 76 aniversario , sino que también marcó los 205 años de independencia de la Guayaquil . Tommy Wong, presidente del Comité Barrio Chino, lideró la inauguración con entusiasmo palpable. "Guayaquil siempre ha sido una ciudad de puertas abiertas, y este festival demuestra cómo la comunidad asiática contribuye desde 1870", declaró Wong durante la apertura.
Además, el evento anticipa la transformación oficial del sector en el primer Barrio Chino de Ecuador, un proyecto municipal que se completará en 2026 y generará empleo en hotelería y gastronomía. Por tanto, los asistentes no solo disfrutaron del presente, sino que vislumbraron un futuro turístico inclusivo que se plantea desde Guayaquil.
Más de 80 emprendedores locales desplegaron sus puestos a lo largo de la vía peatonal, ofreciendo desde mooncakes rellenos de pasta de frijol hasta dumplings al vapor que evocan las cosechas ancestrales del Medio Otoño. La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) implementó cierres totales desde las 00:01 hasta las 22:00, facilitando un flujo seguro de peatones.
Mientras tanto, entidades como Proanimal y el Centro de Capacitación Profesional e Inclusión para Discapacitados (CCPID) brindaron servicios gratuitos, como chequeos veterinarios y talleres inclusivos . De esta manera, el festival trascendió la celebración cultural para convertirse en un hub de servicios comunitarios.
La concejala Juana Montero recorrió el lugar y resaltó el rol revitalizador de estas iniciativas. "Desde el plan piloto impulsado por el alcalde Aquiles Álvarez, hemos visto cómo el centro se reactiva con eventos como este", afirmó Montero.
En efecto, ediciones previas, como la de junio de 2025 por el F estival del Bote del Dragón, atrajeron 5.000 visitantes , mientras que la anterior del Festival de la Luna superó las 20.000 personas, según datos oficiales de la Alcaldía. Para esta cuarta edición, estimaciones preliminares de la municipalidad apuntan a al menos 25.000 asistentes, impulsados por la coincidencia con las fiestas independentistas.
Por otro lado, las presentaciones artísticas cautivaron desde el mediodía . Benjamín Sánchez, campeón mundial de taichí de 23 años y siete veces nacional, ejecutó rutinas con sombrillas rojas que simbolizan equilibrio y prosperidad. Esta actividad atrajo flashes de celulares por igual de niños y adultos. "Este escenario me vio nacer artísticamente; invita a los guayaquileños a explorar disciplinas como el taichí", compartió Sánchez tras su show de 20 minutos.
Inmediatamente después, la danza del león irrumpió con tambores ensordecedores y acrobacias que representaban la expulsión de espíritus malignos, una tradición milenaria adaptada al ritmo urbano de Guayaquil . Además, cosplayers vestidos como personajes de anime y mitología china desfilaron por el corredor, interactuando con el público en sesiones de fotos improvisadas. Amanda Vergara, de 65 años y de ascendencia china, lució un qipao tradicional con sombrero cónico, reviviendo memorias familiares.
"Mi madre no me transmitió mucho, pero eventos como este me permiten reconectar con mis raíces mientras comparto con la comunidad local", explicó Vergara, quien llegó desde Durán con su nieto. De igual modo, Wilfrido, un guayaquileño de corazón nacido en la margen izquierda, elogió la accesibilidad: " Es la forma sana de divertirnos ; vivo lejos, pero aquí me siento en casa".
La gastronomía emergió como estrella indiscutible, con 40 puestos iniciales que se expandieron a más de 60 durante la tarde . Emprendedores como la familia Chen ofrecieron fideos de arroz con mariscos frescos del golfo, fusionando ingredientes locales con técnicas wok. "Vendimos 500 porciones en las primeras tres horas, un récord comparado con el año pasado", reveló Li Chen, quien emigró de Fujian hace dos décadas.
Paralelamente, artesanos exhibieron linternas de papel iluminadas por LED , inspiradas en la luna llena del octavo mes lunar, que se vendieron a $5 cada una, generando ingresos estimados en $10.000 solo en ese rubro, según el Comité organizador. Sin embargo, el festival también enfrentó retos logísticos. La alta afluencia provocó colas en los baños portátiles instalados por Justicia y Vigilancia.
También hubo un breve corte de luz a las 14:30 que afectó los altavoces , resuelto en 10 minutos por el equipo municipal. Aun así, la música no cesó: grupos de erhu y pipa interpretaron melodías folclóricas que se mezclaron con ritmos costeños de marimba guayaquileña, creando un soundtrack híbrido. Por consiguiente, el evento reforzó la identidad multicultural de la Perla del Pacífico, donde el 15% de los comercios en el centro pertenecen a familias asiáticas, según el Censo Municipal de 2024.
Mirando hacia atrás, el Festival de la Luna surgió en 2022 como plan piloto para reactivar el Barrio Chino post pandemia . La primera edición, en octubre de ese año, reunió sólo 8.000 personas.
En 2024, el impacto económico alcanzó $150.000 en ventas directa s, con un retorno de $500.000 en promoción turística indirecta, datos validados por la Cámara de Comercio de Guayaquil. Ahora, con el Barrio Chino oficializado, el alcalde Álvarez proyecta duplicar estas cifras en 2026 mediante intervenciones urbanas como murales temáticos y señalética bilingüe.
Asimismo, el evento se alineó con celebraciones globales del Mid-Autumn Festival, que en China atrajo 1.200 millones de viajes internos este 2025, según Xinhua. En Guayaquil, esta conexión global elevó el perfil internacional de la ciudad, con influencers locales compartiendo reels que acumularon 50.000 vistas en X (antes Twitter) durante el día.
Finalmente, como cierre, el festival culminó a las 17:00 c on un desfile de linternas que iluminó el atardecer sobre el Malecón.