El Parque Samanes vibró con energía desde las 15:30 de este jueves. Miles de familias inundan las 20 hectáreas del espacio para la Gran Feria de Guayaquil. Este evento marca el regreso triunfal tras una década de ausencia. Además, coincide con los 205 años de independencia de la ciudad, avivando el orgullo porteño en cada rincón.
La directora de Turismo y Eventos Especiales del Municipio, Tahiz Panus, cortó la cinta inaugural. Ella resalta que la feria reactiva tradiciones perdidas desde 2015 en Durán. "Retomamos esta iniciativa para unir a la gente en fiestas inolvidables", declara Panus ante 5.000 asistentes iniciales. Por consiguiente, el feriado nacional del 9 al 12 de octubre triplica el flujo turístico , según proyecciones oficiales.
Elvis Crespo y Víctor Manuelle abren la cartelera con merengue y salsa ardiente en la Concha Acústica. Miles bailan bajo luces LED y pantallas gigantes que proyectan cada nota. Familias como la de María López, llegada de Quito, aplauden el regreso de estos íconos. Así, la música no solo entretiene, sino que fortalece lazos culturales en la Perla del Pacífico.
Más allá de los escenarios, 12 pabellones temáticos capturan la diversidad guayaquileña . La Zona Gamer y Tecnología atrae a 10.000 jóvenes con torneos de e-sports y realidad virtual inmersiva. Startups locales exhiben innovaciones como apps de delivery ecológico, impulsando 50 emprendedores de ÉPICO. Mientras tanto, el pabellón Medieval y Anime sorprende con combates de espadas y cosplay de Shrek, voceada por Alfonso Obregón. De esta forma, la feria fusiona lo antiguo con lo moderno para todas las edades.
La gastronomía conquista paladares en dos patios masivos. Huecas tradicionales sirven 20.000 platos diarios de encebollado y bolón costeño, a precios accesibles de USD 5. La carpa cervecera, con 50 marcas locales e internacionales, organiza catas para 15.000 adultos. Jenny Vicuña, expositora de ÉPICO, vende artesanías que generan USD 2.000 en el primer día. Por ende, el evento dinamiza la economía con ingresos proyectados de USD 1 millón diarios.
El viernes 10, Grupo Niche y Kapo elevan la temperatura con salsa brava. Un homenaje a Alci Acosta, en su despedida de Guayaquil. Niños en áreas de freestyle y karting compiten en pistas seguras, atrayendo 8.000 participantes. Además, espacios municipales ofrecen charlas sobre historia independentista, recordando la gesta de 1820 liderada por Olmedo y Febres Cordero.
Unos 400 agentes de Control Municipal patrullan junto a Policía Nacional y bomberos . Drones aéreos y 50 cámaras monitorean en tiempo real, mientras ambulancias atienden emergencias menores. La Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) desvía 10.000 vehículos diarios por avenidas como Francisco de Orellana. No obstante, el parque mantiene la mitad gratuita para deportistas locales, preservando su esencia recreativa.
El sábado 11 trae a Wilfrido Vargas y Luis Fonsi, dúo que promete 30.000 almas cantando "Despacito" y merengues eternos. Motocross en arenas renovadas emociona a 12.000 espectadores con saltos espectaculares. Emprendedores de la Autoridad Aeroportuaria exhiben modelos de drones turísticos, atrayendo inversionistas. Así, la feria no solo celebra, sino que proyecta Guayaquil como hub de innovación en el Pacífico Sur.
El domingo cierra con Au-D, Waldokinc, Tranzas y Don Medardo y sus Players . Reguetón y cumbia fusionan ritmos urbanos con folclor costeño para 35.000 asistentes. Niños menores de 12 entran gratis, sumando 20.000 familias al total de 400.000 visitantes esperados. Expositoras como Vicuña reportan ventas récord, impulsando 200 microempresas locales. Por consiguiente, el impacto económico supera las expectativas iniciales del Municipio.
Entradas facilitan el acceso: USD 10 en general vía Tickets.com.ec , con VIP a USD 100 para asientos premium. La preventa online agotó 50.000 boletos en septiembre, según César Litardo, director del evento. Él compara la cartelera con Viña del Mar, destacando su nivel superior. Mientras, los accesos por Paseo del Parque e Isidro Ayora fluyen sin congestiones gracias a 12 camionetas de apoyo. De esta manera, la logística asegura diversión sin interrupciones.
La Gran Feria revive memorias de ediciones pasadas en Durán, donde miles se reunían anualmente hasta 2016. Aquella "Mamá de las Ferias" inspiró esta versión ampliada, adaptada al Parque Samanes con gestión compartida. Historiadores municipales recuerdan cómo eventos similares post-1820 fomentaron la unidad cívica. Hoy, con 2.7 millones de habitantes en Guayaquil , la feria refuerza esa herencia independentista.
Emprendedores amazónicos de COMAGA integran su VII Feria paralela, exhibiendo artesanías galapagueñas a 5.000 turistas. Danzas indígenas y catas de yuca atraen a curiosos , enriqueciendo la diversidad cultural. Jóvenes en zonas de robótica compiten por premios de USD 1.000, fomentando carreras STEM. Además, campañas ecológicas promueven reciclaje, con 100 voluntarios recolectando residuos durante los días.
El impacto turístico se siente en hoteles con 90% de ocupación , según datos de septiembre. Visitantes de Quito y Cuenca viajan en 50.000 buses desde terminales terrestres. La campaña "Cae a Guayaquil, pasa belleza" del Municipio atrae foráneos con paquetes integrados. Por lo tanto, el feriado genera USD 5 millones extras en la economía local, triplicando cifras de 2024.
Artistas locales como Tranzas fusionan hip-hop con montubio, atrayendo a 15.000 millennials. Cosplayers en el pabellón Anime recrean batallas de Kakashi, deleitando a 7.000 fans. Padres valoran áreas seguras para infantes, con piscinas y juegos gratuitos en el sector abierto. Así, la feria equilibra adrenalina y tranquilidad para 100.000 niños asistentes.
Litardo enfatiza el legado: "Creamos un evento que trasciende el entretenimiento, impulsando empleo y orgullo". Ventas de cervezas en la carpa superan 10.000 unidades diarias, con catas guiadas por expertos. La gastronomía regional incluye platos de la sierra como locro, vendiendo 5.000 porciones. No obstante, los controles sanitarios evitan incidentes, con paramédicos atendiendo 200 consultas menores.
El cierre dominical evoca la Aurora de 1820 con fuegos artificiales a las 23:00 . Familias se despiden prometiendo regreso anual. La feria no solo entretiene, sino que une a una ciudad diversa. En consecuencia, Guayaquil reafirma su estatus como epicentro festivo de Ecuador, listo para más ediciones gloriosas.