El Parque Forestal de Guayaquil , ubicado en el sur de la ciudad, es hoy uno de los espacios públicos más representativos de la urbe. Inaugurado en 1968, este sitio reúne elementos de arte, memoria y biodiversidad, y surgió como parte de un proyecto urbano destinado a transformar el antiguo hipódromo en un espacio recreativo y cultural abierto a todos los ciudadanos.
Un espacio que pasó del hipódromo al pulmón verde
Antes de convertirse en parque, el terreno fue sede del antiguo hipódromo de Guayaquil, donde se realizaban competencias ecuestres y eventos sociales. Tras su cierre, el área permaneció abandonada y se usó de forma informal como cancha deportiva. Con la expansión urbana hacia el sur, las autoridades locales impulsaron su rediseño como parque en la década de los sesenta, con el propósito de crear un pulmón verde para la ciudad.
Desde su inauguración, el Parque Forestal se consolidó como un espacio público de encuentro ciudadano. Su diseño integró zonas arborizadas, senderos y áreas de descanso, además de espacios dedicados al arte y a la memoria histórica, lo que lo convirtió en un referente cultural y ambiental del Guayaquil moderno.
https://www.eldiario.ec/guayaquil/guayaquil-celebra-205-anos-de-independencia-2025-agenda-completa-homenajes-y-conciertos-en-vivo-el-9-de-octubre-07102025/
Esculturas que cuentan la historia de la ciudad
Entre las obras más destacadas del parque sobresale “ La Patria Joven”, una escultura de Oswaldo Guayasamín elaborada en bronce. La pieza simboliza el espíritu libertario del país y se ha convertido en un emblema del espacio. Cerca de ella se encuentra la columna en homenaje a los Próceres de la Independencia, donde se inscriben los nombres de quienes participaron en la gesta del 9 de octubre de 1820.
El recorrido por el parque revela también otras piezas de alto valor artístico, como la réplica de la “Venus Tropical”, obra del escultor lojano Evelio Tandazo Vivanco, que representa a la madre de Atahualpa. Además, las esculturas de caballos que emergen en la pileta central evocan el pasado ecuestre del lugar, recordando la antigua función del hipódromo.
Homenaje a figuras de la historia guayaquileña
Los senderos del Parque Forestal están adornados con bustos de personajes históricos que marcaron el desarrollo político, social y cultural de Guayaquil. Entre ellos destacan Luis Vernaza, benefactor de instituciones de salud; Alfredo Valenzuela y Aurelio Carrera Calvo, recordados por su labor social; el expresidente Emilio Estrada Icaza; el escritor y diplomático Alberto Guerrero Martínez; el médico Leopoldo Izquieta Pérez, pionero en salud pública; el político Enrique Baquerizo Moreno y el doctor Francisco Icaza Bustamante.
Cada uno de estos monumentos contribuye a fortalecer la memoria histórica de la ciudad, al tiempo que promueven el reconocimiento del aporte de figuras locales y nacionales.
Un teatro y una laguna que dan vida al entorno
Dentro del Parque Forestal se encuentra el Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro, inaugurado en 1970. Su construcción formó parte de un plan urbano para dotar a Guayaquil de un espacio moderno destinado a las artes escénicas, conciertos y actos cívicos. Hoy continúa siendo un punto de encuentro cultural que complementa la oferta artística del parque.
Otro de los atractivos principales es la laguna central, donde habitan garzas, patos silvestres, tortugas, peces e iguanas. Este ecosistema urbano aporta movimiento al paisaje y refuerza la conexión entre los visitantes y la biodiversidad de la ciudad.
Patrimonio vivo de los guayaquileños
El Parque Forestal de Guayaquil no solo cumple una función recreativa, sino también cultural y ambiental . Su valor radica en integrar la historia, el arte y la naturaleza en un solo espacio, ofreciendo a los ciudadanos un lugar de descanso y aprendizaje sobre la identidad local.
Con más de medio siglo de existencia , este espacio público sigue siendo uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Es un símbolo de su transformación urbana y de su compromiso con la preservación del patrimonio histórico y natural.