El Palacio de Cristal, conocido antiguamente como Mercado Sur, es el edificio municipal más antiguo de Guayaquil. Fue construido entre 1905 y 1907 por los ingenieros Francisco Manrique y Carlos Van Ischot, quienes levantaron una estructura metálica prefabricada proveniente de Bélgica. Su apertura oficial ocurrió en 1908, y hoy, tras más de un siglo, continúa siendo uno de los puntos arquitectónicos más representativos del puerto principal.
Un ícono junto al río Guayas
Ubicado frente al río Guayas, en el extremo sur del Malecón Simón Bolívar, el Palacio de Cristal se alza como una construcción de 100 metros de largo, 25 de ancho y 20 de altura. Su diseño, inspirado en los mercados europeos de inicios del siglo XX, mezcla hierro y vidrio en una estructura 100% desarmable, lo que le otorga un valor patrimonial único.
El edificio está rodeado por la Plaza de la Integración y la Plataforma al Río, espacios que en conjunto superan los 6.000 metros cuadrados. Al norte limita con el ex Club de la Unión; al este, con el río Guayas; al sur, con el edificio Multicomercio; y al oeste, con la avenida Eloy Alfaro y la iglesia San José.
Las fechas de construcción están grabadas en las fachadas norte y sur, detalle que evidencia el carácter histórico del edificio. Fue el primer gran proyecto urbano impulsado por el Concejo Municipal de Guayaquil a inicios del siglo XX. El siguiente hito arquitectónico de la ciudad sería el Palacio Municipal, inaugurado en 1929.
https://www.eldiario.ec/guayaquil/fbi-colabora-con-ecuador-en-investigacion-de-atentado-con-coche-bomba-en-guayaquil-17102025/
De mercado a centro de eventos
Originalmente, el Palacio de Cristal fue conocido como el Mercado Sur, destinado a la venta de víveres y productos agrícolas. Sin embargo, con el paso de las décadas, el crecimiento de la ciudad y los cambios en la dinámica comercial llevaron a su cierre y posterior revalorización como espacio patrimonial.
En 2002, el Municipio de Guayaquil emprendió una restauración integral del edificio. Bajo la administración de la Fundación Malecón 2000, el inmueble fue transformado en un centro de eventos y exposiciones que combina historia y modernidad.
Desde su reapertura, ha albergado importantes encuentros nacionales e internacionales, entre ellos la II Cumbre de Presidentes de América del Sur, celebrada en julio de 2002, así como ferias, exposiciones y espectáculos. En 2025, fue escenario del certamen de Miss Universo Ecuador, transmitido a nivel global, y de la feria Budokán, dedicada a la cultura asiática y al entretenimiento.
Patrimonio con valor turístico y cultural
El Palacio de Cristal es hoy un punto de referencia para visitantes y guayaquileños. Su vista panorámica al río Guayas lo convierte en una parada obligada dentro del circuito turístico del Malecón 2000. Además, es un espacio multifuncional donde se desarrollan cumbres, ferias comerciales, exposiciones artísticas y eventos institucionales durante todo el año.
Con 118 años de historia, la edificación sigue conservando la esencia del Guayaquil de inicios del siglo XX. Su estructura metálica belga, los paneles de vidrio y el sistema de ventilación natural permiten una experiencia arquitectónica que combina estética y funcionalidad.
El Palacio de Cristal forma parte del inventario patrimonial municipal. Esto porque es considerado un testimonio del progreso urbano de Guayaquil durante la primera mitad del siglo pasado. A pesar del paso del tiempo, su mantenimiento y uso constante lo han convertido en un ejemplo de conservación adaptativa dentro del casco urbano.
Un símbolo que conecta pasado y presente
El visitante que ingresa al Palacio de Cristal puede recorrer un espacio donde el hierro, el vidrio y la historia se combinan para contar el origen de una ciudad moderna. Su entorno, que incluye áreas verdes, espacios para ferias y la cercanía al río, refuerza su papel como s ímbolo de identidad guayaquileña.
Hoy, más de un siglo después de su inauguración, el Palacio de Cristal continúa siendo un punto de encuentro entre la memoria y la vida contemporánea de Guayaquil, una “cápsula del tiempo” que resguarda el patrimonio arquitectónico de la ciudad y su proyección hacia el futuro.