Los moradores del suroeste de Guayaquil llenan las calles de color y creatividad con la tradición anual. Artesanos levantan monigotes gigantes en aceras y vías públicas. Esta expresión cultural atrae a miles de visitantes locales, nacionales e internacionales. La iniciativa marca el inicio de las fiestas de fin de año.
Este año, los artistas presentan 21 esculturas en puntos estratégicos del sector. El Municipio de Guayaquil respalda el proyecto con más de USD 83.000 en fondos. Estos recursos generan empleo para decenas de familias. Además, dinamizan la economía local durante la temporada festiva.
La exhibición estará abierta al público hasta el 11 de enero de 2026. Artesanos usan materiales como papel, fomix, espuma y madera para crear las figuras. Visitantes admiran las obras en sectores como la 14 y Ayacucho, Capitán Nájera y la 16. Por otro lado, Huancavilca y la 17 también destacan con esculturas impresionantes.
Los creadores intensifican sus labores para finalizar las estructuras. Desde el 22 de diciembre, la ruta queda plenamente habilitada. Desde este fin de semana los turistas recorren los puntos y capturan fotos memorables.
Monigotes Gigantes que inspiran temáticas y detalles creativos
En la intersección de la 14 y Ayacucho, artesanos instalan cuatro monigotes con temas variados. Una réplica de la torre Eiffel brilla con iluminación propia. Otro representa un pentágono de lucha dedicado al ecuatoriano Michael Morales. Doraemon completa la selección con su encanto animado.
Winston Murillo, un artesano experimentado, comparte su pasión por la tradición. Él comenta que llevan años creando estos gigantes. Ahora, ofrecen cuatro temáticas para deleitar a los visitantes. Murillo invita a todos a explorar las obras listas desde el lunes.
En las calles 16 entre Alcedo y Ayacucho, figuras como el Sombrerero Loco emergen. El personaje It añade un toque misterioso al recorrido. Además, en Huancavilca y la 16, Superman aparece junto a su mascota. Estas creaciones atraen a familias enteras.
Mauricio Arias, otro artesano, extiende una cálida invitación a la ciudadanía. Él enfatiza la ubicación en el sur de Guayaquil. Arias anima a venir con toda la familia. Por lo tanto, el evento promueve el turismo barrial de manera inclusiva.
Raíces históricas: De la tradición ancestral a la ruta
La quema de monigotes en Ecuador se remonta al siglo XIX. En 1897, el naturalista Enrico Festa documentó prácticas similares en Guayaquil. La ciudad sufrió un incendio devastador ese año. Sin embargo, los residentes revivieron costumbres para cerrar ciclos negativos.
En el siglo XX, la tradición evolucionó con monigotes de paja y aserrín. Artesanos popularizaron figuras del tamaño de personas. Por ejemplo, en 1938, barrios como La Calle El Morro crearon el primer "Año Viejo" barbudo. Esta práctica simbolizaba la despedida del año viejo.
Los monigotes gigantes surgieron en los suburbios entre 1998 y 2000. Los habitantes transformaron la costumbre en atracciones masivas. Además, la Ruta de los Monigotes se formalizó como evento turístico. El Ministerio de Turismo la promovió desde 2018 para incentivar las visitas. Hoy, la ruta consolida la identidad cultural del suroeste. Artesanos mantienen viva una herencia de casi 20 años en el suburbio.
Impacto económico y social por la Ruta de los Monigotes
El Municipio impulsa la creatividad con inversiones anuales. Este 2025, los fondos superan los USD 83.000 para materiales y logística. Los artesanos generan empleo temporal para familias locales. Por otro lado, los vendedores ambulantes aprovechan el flujo de turistas.
La ruta atrae decenas de miles de visitantes cada año. Turistas nacionales, como Diego Gavilánez de Quito, recorren los puntos con sus familias. Internacionales también llegan, impulsando el turismo barrial. Además, hoteles y restaurantes en Guayaquil reportan aumentos en ocupación.
Expertos destacan el dinamismo económico del evento. La tradición fomenta ventas de artesanías y souvenirs. En 2024, similares exhibiciones generaron ingresos significativos para el sector. Por lo tanto, el 2025 promete un impacto aún mayor con 21 gigantes, según el Municipio de Guayaquil.
Comunidades fortalecen su identidad mediante estas expresiones. El arte une imaginarios territoriales y sonoros, mientras los residentes participan activamente en la creación. De esta forma, la ruta convierte al suroeste en un espacio de encuentro ciudadano.
Nuevas temáticas y atracciones Innovación en 2025
Artesanos incorporan personajes actuales para atraer a jóvenes. Naruto aparece en la 18 y Pancho Segura con detalles artesanales. Otras figuras incluyen superhéroes e iconos infantiles. Además, las iluminaciones LED realzan las esculturas nocturnas.
Visitantes exploran rutas ampliadas con mapas oficiales. Puntos como la 6 y Ayacucho ofrecen experiencias interactivas. Familias toman selfies con gigantes de hasta 9 metros. Por otro lado, guías locales narran historias detrás de cada obra.
El Concejo Municipal analiza convenios para futuras ediciones. Ellos buscan expandir el presupuesto y alcance. En 2025, enfatizan la sostenibilidad con materiales reciclables. En consecuencia, el evento evoluciona hacia prácticas ecológicas.
Turistas planifican visitas seguras con recomendaciones municipales. Autoridades promueven el transporte público para evitar congestiones. Además, campañas en redes sociales invitan a compartir experiencias. Así, la ruta se convierte en un fenómeno viral.
Futuro de la tradición sostenibilidad y expansión
Líderes comunitarios abogan por preservar la ruta anualmente. Artesanos como Gino Santos aceleran trabajos para inauguraciones puntuales. Ellos integran temas sociales en las figuras. Por ejemplo, críticas humorísticas a eventos actuales.
El gobierno local invierte en talleres de formación para nuevos creadores. Jóvenes aprenden técnicas tradicionales con toques modernos. Además, alianzas con empresas privadas amplían el financiamiento. De esta manera, aseguran la continuidad de la tradición.
Visitantes internacionales destacan la unicidad cultural de Guayaquil. Comparan la ruta con los carnavales globales. En consecuencia, promueven Ecuador como destino festivo. Redes como Instagram amplifican el alcance con reels virales.
La Municipalidad consolida el suroeste como motor de desarrollo. Arte e identidad impulsan las festividades de diciembre. Las familias crean recuerdos duraderos en cada visita.