Autoridades del Municipio de Guayaquil activan la segunda fase de la solución vial en la avenida Juan Tanca Marengo desde la noche de este viernes 16 de enero de 2026. Equipos de construcción cierran tres carriles en sentido oeste-este para avanzar en el segundo paso elevado. Ingrid Orta, coordinadora de Obras con Financiamiento Externo, lidera las operaciones iniciales que incluyen cerramientos provisionales y sondeos para pilotes.
La Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) difunde rutas alternas para minimizar congestiones. Los conductores que viajan desde la vía a Daule hacia el centro optan por la avenida Las Aguas, que conecta con la Raúl Clemente Huerta. Además, utilizan la avenida Plaza Dañín para llegar al centro o sur. Freddy Granda, jefe de Operaciones de la ATM, recomienda la avenida Benjamín Carrión como enlace a la Francisco de Orellana. Estas opciones mantienen el flujo vehicular fluido durante los trabajos.
El transporte público opera sin interrupciones en la avenida Juan Tanca Marengo durante esta etapa. Siete líneas de buses continúan sus recorridos habituales hacia el centro de Guayaquil. Funcionarios de la ATM confirman que esta medida garantiza la continuidad del servicio para miles de usuarios diarios.
Equipos municipales realizaron socializaciones puerta a puerta en sectores aledaños antes del cierre. Durante dos semanas previas, visitaron empresas, instituciones públicas, unidades educativas y zonas residenciales. Este proceso informa directamente sobre impactos y planes de contingencia. Además, la ATM publica actualizaciones en redes sociales para alcanzar a más ciudadanos.
Avances en la construcción y beneficios Inmediatos
El proyecto integral arrancó en septiembre de 2025 con un plazo de ejecución de 20 meses. Constructores edificaron dos estructuras gemelas de 450 metros cada una, con accesos que suman 480 metros en total. El Municipio invierte aproximadamente 13,4 millones de dólares, financiados en parte por el programa CAF XVI. Mientras tanto, generan alrededor de 1.300 empleos directos e indirectos.
Bajo los pasos elevados, trabajadores implementan áreas verdes con especies ornamentales y luminarias LED de última generación. Los peatones disfrutan de cruces ordenados con semáforos exclusivos y rampas de acceso universal. Además, instalan adoquín podotáctil para personas con discapacidad visual.
Más de 115.700 personas, incluyendo conductores, pasajeros y residentes, se benefician de esta obra. Diariamente, unos 90.000 vehículos transitan por la intersección con la avenida Rodrigo Chávez González. El diseño alivia congestiones que antes se extendían hasta un kilómetro en horas pico.
Antecedentes históricos y problemas previos
Guayaquil enfrenta problemas crónicos de tráfico en la avenida Juan Tanca Marengo desde años atrás. En 2025, los usuarios aspiran a soluciones rápidas para congestiones diarias en el primer trimestre. Críticos señalan que obras previas, como un paso elevado de 5,5 millones de dólares, benefician solo al 8% del tráfico.
El congestionamiento vehicular afecta la productividad y calidad de vida en el norte de la ciudad. Vehículos acumulan demoras extensas durante picos matutinos y vespertinos. Residentes y conductores reportan frustraciones constantes por la falta de fluidez. Además, el aumento de población y comercio agrava la situación.
Autoridades municipales iniciaron la primera fase en septiembre de 2025 para abordar estos retos. Constructores cierran carriles iniciales y habilitan contraflujos temporales. Tres líneas de buses desvían rutas en esa etapa, pero ajustan para minimizar impactos.
Impacto futuro y comparaciones
El cierre actual de tres carriles adicionales extiende a seis en total, tres por sentido. Los trabajadores mantienen dos carriles habilitados en cada dirección para sostener el tráfico. Esta medida dura al menos 10 meses, alineada con la construcción del segundo elevado. Los conductores planifican recorridos con antelación para evitar retrasos.
Comparada con otros ejes viales, la Juan Tanca Marengo destaca por su volumen de tráfico. Proyectos similares en Guayaquil, como en la avenida Francisco de Orellana, logran reducciones significativas en las congestiones. Expertos prevén impactos positivos similares aquí.
Al finalizar en 2027, la solución vial agiliza el flujo en carriles de alta velocidad. Los usuarios cruzan de manera segura y ordenada, con tiempos de viaje optimizados. El Municipio enfatiza la generación de empleo y mejoras ambientales.
Los ciudadanos participan activamente en el proceso mediante retroalimentación. Socializaciones continuas permiten ajustes basados en sugerencias locales. Autoridades monitorean el avance y ajustan planes viales según necesidades.
Recomendaciones a conductores y peatones
Ingrid Orta explica que los sondeos iniciales para cimentación evitan riesgos en el área de obra. Equipos controlan el sitio con cerramientos provisionales desde la noche del 16. Estos pasos iniciales sientan bases sólidas para el puente. Mientras, la ATM insta a conducir con precaución. La seguridad prevalece en cada fase constructiva.
Los conductores descargan apps de tránsito o siguen redes oficiales para actualizaciones en tiempo real. Residentes reportan incidencias a través de canales municipales. Además, promueven el uso de transporte alternativo como bicicletas.
El proyecto representa un hito en la transformación vial de Guayaquil. Funcionarios celebran el progreso y por último, al cambio.