Autoridades municipales de Guayaquil lanzan un golpe decisivo contra la venta ilegal de fuegos artificiales en el corazón comercial de La Bahía. Equipos de la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE), junto a la Dirección de Justicia y Vigilancia y los Agentes de Control Municipal, llegan a los comercios informales.
Detectan almacenamiento y manipulación de pirotecnia sin protocolos de seguridad, un peligro latente que amenaza a vendedores, transeúntes y residentes. El operativo decomisó el material explosivo y clausuró un local infractor, marcando un avance ante la proximidad de fiestas como Halloween y Fin de Año.
Esta acción surge en respuesta a la creciente demanda de artículos pirotécnicos, que ya genera detonaciones diarias en barrios de la urbe. Según datos del Banco Central del Ecuador, el país importa 1.645 toneladas métricas de juegos pirotécnicos al año, con un valor de 4 millones de dólares. El 99,79% proviene de China, y solo en el primer semestre de 2025 entraron 812 toneladas por 2 millones de dólares.
Sin embargo, la comercialización informal evade controles, elevando riesgos de incendios y lesiones. Funcionarios de DACMSE destacan que estos productos, almacenados en espacios no ventilados, generan acumulación de gases inflamables, lo que podría desencadenar explosiones masivas en zonas densamente pobladas como La Bahía, con sus 709 puestos comerciales activos.
Además, el decomiso abre expedientes administrativos sancionadores contra los responsables, asegurando procesos bajo las ordenanzas municipales. La Alcaldía recuerda que solo establecimientos autorizados, con inspecciones técnicas y permisos del Ministerio de Gobierno, manejan pirotecnia legalmente.
Por ejemplo, ferias oficiales como la de fuegos artificiales en Guayaquil permiten ventas reguladas, pero en La Bahía persiste la informalidad. Transicionando a cifras alarmantes, el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil reporta que en 2024 se duplicaron emergencias por explosivos el 1 de enero, con seis casos frente a tres del año anterior; un hombre de 30 años sufrió quemaduras graves al quemar un monigote en Sauces.
En contexto histórico, operativos similares en La Bahía datan de años previos, revelando un patrón estacional. En noviembre de 2023, DACMSE y SEGURA EP decomisaron 12 tortas pirotécnicas, 20 fundas de camaretas y 4 bengalas en calles Ayacucho y Huayna Cápac, clausurando bodegas clandestinas.
Aquella vez, comerciantes como Samuel Vendaval aplaudieron la medida por priorizar el bienestar infantil. Repitiendo el esquema, diciembre de 2024 vio incautaciones masivas: más de 20 uniformados retiraron cohetes, chispeadores y voladores de locales en Chimborazo y Olmedo, coordinados con Policía Nacional y Fuerzas Armadas.
Por otro lado, el Ecu 911 registra 103 emergencias nacionales por pirotecnia entre diciembre 2023 y enero 2024 , con Guayaquil liderando 43 casos, seguido de Cuenca (10) y Quito (9). Entre el 30 de diciembre y 1 de enero de ese año, hospitales públicos en Guayaquil, Durán y Samborondón atendieron 20 menores heridos, muchos con laceraciones en manos y ojos.
En 2023, 96 incidentes vinculados a pirotecnia afectaron a 20 niños de 7 a 14 años con heridas graves; un menor de 15 falleció en Las Garzas por detonación accidental. Estas tragedias impulsan campañas como "Pirotecnia Responsable" del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía, que desde 2005 reduce víctimas en un 81,63% mediante capacitaciones lúdicas en escuelas.
Además, la pirotecnia trasciende lo festivo en Guayaquil, infiltrándose en dinámicas criminales. Investigaciones documentan en agosto de 2025 cómo bandas usan estruendos cortos para anunciar cargamentos de droga , desviando patrullas policiales, mientras tandas prolongadas señalan ajustes de cuentas.
En el sur de la ciudad, moradores identifican estos códigos: "Una tanda significa nueva mercancía; estallidos con camaretas, un asesinato". Esto coincide con un boom en explosivos industriales: 2023 vio 9,3 toneladas de dinamita por 23 millones de dólares importados . Mientras que en 2025, enero-junio ya acumula 17,1 millones, mayormente de Perú (93,2%).
Tal "narcopirotecnia" complica la vigilancia , ya que el 75% de detonaciones diarias evade normativas del COE Nacional, que prohíbe ventas fuera de sitios autorizados. En respuesta, el Municipio despliega 330 policías y agentes en La Bahía desde noviembre de 2024, intensificando socializaciones con bomberos y Fuerzas Armadas.
Álex Anchundia, gerente de SEGURA EP, enfatiza: " Priorizamos prevenir incendios como los de años pasados , dialogando directamente con vendedores". Este octubre 2025, el operativo en La Bahía extiende esa red: inspectores recorren calles Villamil y Colón, cubriendo 709 puestos en fases iniciales.
Transicionando a impactos positivos, las capacitaciones municipales alcanzaron 38.797 estudiantes y 24.523 ciudadanos entre enero y septiembre de 2025, fomentando entornos libres de riesgos. Sin embargo, los desafíos persisten. La Policía Naciona reporta 2024 como pico de incautaciones, pero la demanda informal crece 20% anual.
Expertos como Martín Cucalón del Cuerpo de Bomberos urgen más videovigilancia: "En 2025, apagones y lluvias invernales agravan vulnerabilidades en zonas como Bellavista". Por ello, la Alcaldía integra tecnología, como cámaras de la CSCG que identifican puntos calientes en Chile y Chimborazo.