El chili con carne , un guiso picante de carne y frijoles, es preparado por amantes de la cocina tex-mex en todo el mundo.
Este plato se cocina principalmente en hogares y restaurantes, para disfrutar en reuniones o cenas familiares. Su popularidad radica en su sabor robusto y versatilidad.
El chili con carne, cuyo nombre significa “chile con carne” en español, nació en el suroeste de Estados Unidos, particularmente en Texas, durante la década de 1850. Según registros históricos, este guiso fue creado por vaqueros y colonos que combinaban carne de res, chiles secos y especias disponibles.
Los “chili queens” de San Antonio, mujeres que vendían el plato en plazas públicas, popularizaron la receta en el siglo XIX. Aunque a menudo se asocia con México , es una creación tex-mex, reconocida oficialmente como el plato estatal de Texas desde 1977.
Los ingredientes tradicionales incluyen carne molida o en trozos (generalmente res), chiles secos (como ancho o guajillo), tomate, frijoles rojos (aunque su uso es debatido en recetas puristas) y especias como comino, orégano y ajo.
La preparación varía según regiones, pero la base sigue siendo un guiso espeso y picante.
Para un chili con carne para 4 personas necesitarás: 500 g de carne molida de res, 1 cebolla mediana picada, 2 dientes de ajo triturados, 1 pimiento rojo en cubos, 400 g de tomate triturado, 200 g de frijoles rojos cocidos, 2 cucharadas de chile en polvo, 1 cucharadita de comino, 1 taza de caldo de carne y sal al gusto.
Paso 1: Cocción inicial.
En una olla grande, sofríe la cebolla, ajo y pimiento en aceite por 5 minutos. Añade la carne y cocina hasta que se dore, unos 8 minutos.
Paso 2: Incorporar sabores.
Agrega el chile en polvo, comino y sal. Revuelve por 1 minuto. Incorpora el tomate triturado y el caldo. Cocina a fuego bajo por 30 minutos, removiendo ocasionalmente.
Paso 3: Finalización.
Añade los frijoles y cocina 15 minutos más. Ajusta la sal y el picante. Sirve caliente. El tiempo total de preparación es de aproximadamente 1 hora.
El chili con carne se sirve tradicionalmente con tortillas de maíz, arroz blanco, crema agria, queso cheddar rallado o cebolla cruda picada.
Otros acompañantes populares incluyen nachos, pan de maíz o aguacate en rodajas.
Para bebidas, una cerveza fría o un refresco de cola complementan los sabores picantes. En eventos, se presenta en tazones grandes para compartir.
Usa chiles frescos o secos según disponibilidad. Ajusta el picante gradualmente para evitar excesos.
El chili mejora su sabor si reposa unas horas o se recalienta al día siguiente.