El flan napolitano, preparado con leche condensada, leche evaporada, huevos y queso crema, es un postre tradicional de México que se elabora mediante cocción a baño maría para lograr una textura firme y cremosa, ideal para reuniones familiares y celebraciones.
El flan napolitano es uno de los postres más representativos de la repostería mexicana, reconocido por su superficie brillante, su base de caramelo y una consistencia suave. Su preparación se mantiene vigente gracias a una receta que conserva técnicas tradicionales y utiliza ingredientes ampliamente conocidos en la cocina casera.
Este postre se caracteriza por la combinación de Leche Condensada y Leche Evaporada, que aportan dulzor equilibrado y cremosidad. La inclusión de queso crema refuerza su textura firme sin perder suavidad, una cualidad esencial del flan napolitano clásico.
La técnica de baño maría es clave en la preparación. Este método de cocción lenta y uniforme evita que el flan se reseque o se agriete, permitiendo que la mezcla cuaje de manera homogénea y conserve su brillo característico.
Ingredientes y porciones
La receta rinde 12 porciones y utiliza ingredientes de fácil acceso en la mayoría de hogares:
- 3/4 de taza de azúcar refinada
- 1 lata de Leche Condensada
- 1 lata de Leche Evaporada
- 1 paquete de queso crema a temperatura ambiente (190 g)
- 5 huevos
- 1 cucharada de esencia de vainilla
Estos ingredientes conforman la base del flan napolitano tradicional, manteniendo el sabor y la consistencia esperados en este postre emblemático.
Preparación paso a paso
Para el caramelo, se coloca el azúcar refinada en un molde para flan y se calienta a fuego medio hasta que se derrita y adquiera un tono ámbar. El caramelo se distribuye de manera uniforme en el fondo del molde y se deja reposar.
En la licuadora se incorporan la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema, los huevos y la vainilla. La mezcla se procesa hasta obtener una consistencia homogénea y sin grumos.
La preparación se vierte sobre el caramelo y el molde se cubre con papel aluminio. Posteriormente, se coloca dentro de una charola con agua caliente, formando el baño maría, y se hornea a 180 °C durante aproximadamente 60 a 70 minutos, hasta que al introducir un palillo este salga limpio.
Contexto y consumo
El flan napolitano se sirve frío, tras un periodo de refrigeración mínimo de 4 horas, lo que permite que tome firmeza y facilite el desmolde. Es habitual presentarlo en celebraciones familiares, fiestas y comidas especiales, consolidándose como un postre de consumo recurrente en México y otros países.
Esta receta mantiene viva una tradición culinaria que prioriza técnicas clásicas y sabores caseros, posicionando al flan napolitano como un referente dentro de la gastronomía dulce del país.