Las galletas M&M’s se han convertido en uno de los postres más reconocidos del mundo gracias a su mezcla de masa dulce y el característico chocolate recubierto de colores. Esta receta utiliza ingredientes comunes de repostería y puede elaborarse en menos de una hora.
Para preparar una docena de galletas se necesitan los siguientes ingredientes:
- 125 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
- 100 gramos de azúcar morena.
- 50 gramos de azúcar blanca.
- 1 huevo mediano.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 190 gramos de harina de trigo.
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio.
- 1 pizca de sal.
- 100 gramos de M&M’s de chocolate.
El procedimiento inicia batiendo la mantequilla con ambos tipos de azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Luego se añade el huevo y la vainilla, continuando el batido hasta integrar por completo los ingredientes húmedos.
Proceso de mezcla y horneado
En un recipiente aparte, se combina la harina, el bicarbonato y la sal. Posteriormente, esta mezcla seca se incorpora a la preparación anterior poco a poco, hasta formar una masa uniforme. Una vez lista, se agregan los M&M’s y se mezcla suavemente con una espátula para evitar romper las piezas de chocolate.
La masa resultante debe reposar al menos 15 minutos en refrigeración, lo que ayuda a mantener la forma de las galletas durante el horneado. Luego se forman porciones de aproximadamente 40 gramos y se colocan sobre una bandeja con papel encerado, dejando espacio entre cada una para evitar que se unan al expandirse.
El horno debe precalentarse a 180 °C. Las galletas se hornean durante 10 a 12 minutos, o hasta que los bordes comiencen a dorarse. Es importante retirarlas del horno mientras el centro aún luce blando, ya que al enfriar obtendrán la textura crujiente exterior y el interior suave que las caracteriza.
Conservación y variantes
Una vez frías, las galletas pueden conservarse en un recipiente hermético por hasta siete días a temperatura ambiente. Para mantener su textura ideal, se recomienda no exponerlas a la humedad.
Existen variantes de esta receta que incluyen chispas de chocolate semiamargo, nueces troceadas o el uso de M&M’s con relleno de cacahuate. Sin embargo, la versión clásica —con M&M’s de chocolate con leche— es la que más se asocia al sabor original de la marca.
Según los registros, los M&M’s fueron creados en 1941 y comenzaron a incluirse en recetas de repostería casera desde la década de 1970. Su resistencia al calor y su colorido aspecto los hicieron populares como ingrediente decorativo y de sabor.
Contexto y relevancia cultural
El éxito de las galletas M&M’s se vincula a la expansión global de la marca y al auge de la repostería casera impulsada por redes sociales. En plataformas como YouTube y TikTok, millones de usuarios comparten versiones personalizadas de esta receta, lo que ha convertido al postre en una tendencia gastronómica permanente.
La popularidad del producto también ha motivado que pastelerías y cafeterías incluyan galletas con M&M’s dentro de sus menús, adaptando la receta original a formatos gourmet. Estas variantes suelen incorporar mantequilla clarificada o harina integral para un perfil más saludable, aunque conservan el distintivo colorido que hace reconocibles a los M&M’s en cualquier contexto culinario.
La receta se ha mantenido entre las más buscadas en línea dentro de la categoría de postres caseros, según datos del portal de tendencias culinarias TasteAtlas (2025). Su sencillez, ingredientes accesibles y atractivo visual continúan consolidándola como una de las preparaciones más replicadas en hogares y talleres de repostería.