La tarta vasca, conocida como Gâteau Basque en francés o Euskal Pastela en euskera, es un postre tradicional que se elabora en hogares y pastelerías del País Vasco desde el siglo XIX, apreciado por su textura crujiente y relleno cremoso.

Origen histórico de la tarta vasca

La tarta vasca tiene su origen en el siglo XIX en Cambo-les-Bains, en el País Vasco francés. Inicialmente, era un postre casero preparado por mujeres para festividades locales, usando ingredientes disponibles como harina y leche. Su popularidad creció, y en el siglo XX se estandarizó en pastelerías, con variaciones según la región. En 2010, la Confrérie du Gâteau Basque en Francia comenzó a promover su legado cultural, organizando festivales anuales en octubre. En España, la tarta es un símbolo de la gastronomía vasca, presente en eventos como la Semana Grande de San Sebastián.

Ingredientes y preparación

Los ingredientes de la tarta vasca son: 1 kg de queso crema, 400 g de azúcar, 500 ml de nata, 7 huevos y 1 cucharada de harina. Para su preparación se deben seguir los siguientes pasos:

  • Bate los huevos uno a uno con el queso crema usando varillas eléctricas.
  • En un recipiente aparte, mezcla la harina con el azúcar y añade a la mezcla de queso y huevos, batiendo hasta obtener una masa homogénea.
  • Engrasa un molde de 24 cm y fórralo con papel de horno previamente mojado y escurrido, dejando que sobresalga 5 cm para facilitar el desmolde.
  • Vierte la masa en el molde y hornea a 220°C en un horno estático durante 45 minutos.

Al salir del horno, la superficie debe quedar tostada, característica distintiva de la tarta vasca quemada. Mientras que en el interior tendrá una textura temblorosa similar a un flan. Se debe dejar enfriar a temperatura ambiente durante 2 horas antes de desmoldar con ayuda del papel sobrante.

Acompañamientos ideales de la tarta vasca

La tarta de queso vasca quemada se complementa con acompañamientos que realzan su sabor. A continuación, se detallan los acompañantes ideales para este postre tradicional, basados en prácticas comunes en el País Vasco y recomendaciones culinarias verificadas.

  • Frutos rojos: Frambuesas, arándanos o fresas frescas aportan un toque ácido que equilibra la dulzura y cremosidad de la tarta. También se usa un coulis de frutos rojos para un contraste elegante.
  • Txakoli: Este vino blanco vasco, ligero y ligeramente espumoso, es un acompañamiento clásico en San Sebastián y Bilbao, ya que su acidez complementa el sabor intenso del queso.
  • Sidra vasca: La sidra natural, típica del País Vasco, ofrece un sabor seco y refrescante que armoniza con la textura rica de la tarta.
  • Café espresso: Un café negro o espresso resalta la dulzura de la tarta, siendo una combinación popular en cafeterías vascas para desayunos o meriendas.
  • Helado de vainilla: Una bola de helado artesanal de vainilla añade un contraste de temperatura y un sabor suave que realza la experiencia.
  • Nata montada: Una pequeña cantidad de nata ligeramente endulzada aporta ligereza y un toque decorativo, común en presentaciones modernas.
  • Mermelada de cereza negra: En el País Vasco francés, especialmente en Itxassou, se sirve con mermelada de cereza, un guiño a la tarta vasca clásica con este relleno.
  • Té negro: Un té negro clásico