El 6 de noviembre se estrenará en todas las salas de cine del país 'Viejos Malditos' , una película 100% ecuatoriana que promete emocionar y despertar conciencia. La producción, liderada por Ivonne Campoverde, aborda dos problemáticas profundamente humanas: el abandono de los adultos mayores y de las mascotas.
La cinta, que combina drama y ternura, surge como una propuesta cinematográfica que busca sensibilizar al público sobre el valor de la compañía, la empatía y la responsabilidad emocional. Con escenarios que transitan entre Quito y varios paisajes del país, la historia retrata realidades cotidianas desde una mirada estética y socialmente comprometida, dijo en Manavisión Plus.
'Viejos Malditos' fue rodada a lo largo de cuatro semanas, con una semana adicional de tomas y ajustes técnicos. Su desarrollo inició en 2017 con la escritura del guion, y tras un proceso de reconocimientos nacionales e internacionales, la película fue filmada en 2021. Cuatro años después, finalmente llega a la cartelera con la promesa de conquistar al público ecuatoriano.
La trama gira en torno a Elías, interpretado por el actor Jaime Bonelli , un hombre mayor que atraviesa el duelo por la muerte de su esposa. Sumido en la tristeza y la soledad, su vida cambia inesperadamente cuando aparece una gata callejera que perturba su rutina y, sin saberlo, se convierte en su nueva compañía.
A partir de ese encuentro fortuito, la película transita por momentos de humor, ternura y reflexión. El vínculo entre el anciano y el animal se transforma en una metáfora sobre la necesidad de amar y ser amados, incluso en los momentos más oscuros.
El guion combina lo realista con lo simbólico, mostrando cómo dos seres (un hombre olvidado y una gata abandonada) encuentran redención y sentido a través del afecto mutuo. El ritmo de la historia avanza con sutileza emocional, invitando al espectador a pensar en los afectos que se descuidan con el paso del tiempo.
Uno de los elementos más entrañables de 'Viejos Malditos' es la presencia de Rebeca, la gata coprotagonista. Rescatada en la ciudad de Manta, esta felina vivía en un acantilado junto a sus seis crías cuando fue encontrada por un grupo de voluntarios. Tras su rescate, fue trasladada al refugio Segunda Oportunidad en Quito , donde recibió atención y cariño antes de incorporarse al rodaje.
La historia de Rebeca refleja el espíritu de la película: la posibilidad de transformar el abandono en afecto y segundas oportunidades. Su participación no solo aporta ternura al relato, sino que representa un símbolo del rescate animal y del compromiso con la adopción responsable.
En la actualidad, el refugio que la acogió alberga más de 60 gatos en proceso de adopción, entre ellos dos de los hijos de Rebeca. La productora ha aprovechado la visibilidad del filme para promover la adopción consciente, recordando que tener una mascota implica amor, compromiso y acompañamiento hasta el final de su vida.
'Viejos Malditos' reúne a profesionales de diversas regiones del país, desde actores y técnicos hasta diseñadores y músicos. La película también cuenta con una coproducción con Argentina, lo que amplía su alcance en la región y refuerza la calidad técnica del proyecto.
Campoverde destaca que la película es una expresión de colaboración y esfuerzo colectivo, resultado de años de trabajo y convicción por fortalecer el cine nacional. La producción busca posicionar al Ecuador como un referente de historias con identidad y sensibilidad propias.
El rodaje se desarrolló principalmente en Quito, con breves locaciones en la Sierra central. La dirección apostó por una estética naturalista, resaltando las emociones de los personajes a través de la fotografía y la música, elementos que envuelven la narrativa en una atmósfera íntima y nostálgica.
Campoverde reconoce que producir cine en Ecuador implica superar múltiples retos, desde el financiamiento hasta la distribución. Pese a ello, considera que el sector audiovisual ha crecido y que el público empieza a valorar con mayor interés las producciones nacionales.
La realizadora subraya que el principal desafío es construir una cultura de consumo de cine ecuatoriano. Si bien la industria ha avanzado en calidad y diversidad, todavía se requiere mayor apoyo institucional, inversión y promoción para fortalecer las producciones locales.
Para la productora, iniciativas como 'Viejos Malditos' demuestran que en el país existen historias potentes. También dijo que hay talento técnico y artístico, y una sensibilidad capaz de conectar con cualquier audiencia. Su aspiración es que cada ecuatoriano vea la película, hable de ella y se reconozca en sus personajes.
La película se estrenará el 6 de noviembre en cadenas como Multicines, Supercines, Cineplex y Ocho y Medio, además de salas alternativas en distintas provincias. En Manta, el estreno tendrá un valor especial por el origen manabita de su coprotagonista felina.
El equipo de producción espera que el público acuda a las salas y comparta sus experiencias, no solo para disfrutar de una historia emotiva, sino también para fortalecer el cine ecuatoriano como una industria sostenible.
'Viejos Malditos' no solo es una película sobre la soledad y el abandono, sino también sobre el amor, la empatía y las segundas oportunidades. Su mensaje es claro: los afectos, humanos o animales, son una fuerza que puede devolverle sentido a la vida cuando parece haberse agotado.