Con una propuesta de comedia oscura y crítica social, Viejos Malditos ha logrado llenar salas y generar conversación sobre el abandono del adulto mayor y los animales en Ecuador.

Viejos Malditos, una producción del cine ecuatoriano dirigida por Xavier Chávez y producida por Ivonne Campoverde, se consolida como una de las películas nacionales más comentadas del momento, gracias a la respuesta positiva del público y a una historia que combina comedia oscura con una profunda reflexión social.

La trama de Viejos Malditos aborda, desde un tono ácido y provocador, el abandono que enfrentan los adultos mayores y los animales, dos problemáticas que suelen permanecer invisibilizadas. Esta combinación de crítica social y humor ha permitido que la película conecte con diversas audiencias, generando identificación y debate.

El enfoque narrativo, lejos de caer en lo melodramático, apuesta por la comedia oscura como herramienta para invitar a la reflexión, un recurso que ha sido bien recibido por los espectadores.

Salas llenas y respaldo en redes sociales

El estreno de la cinta estuvo acompañado de una alta asistencia en salas de cine, reflejando el interés del público por producciones nacionales con identidad propia. Este respaldo también se trasladó a las redes sociales, donde numerosos asistentes compartieron su experiencia, recomendando la película y amplificando su alcance.

Según explicó la productora Ivonne Campoverde, este efecto multiplicador ha despertado el interés de espectadores en otras regiones del país. “Nos han escrito para que la película se exhiba en más provincias como Esmeraldas, Riobamba y varias zonas de la Amazonía. La gente está pendiente y quiere verla, y eso nos emociona y nos impulsa a seguir adelante”, señaló.

Un impulso para el cine ecuatoriano

El éxito de Viejos Malditos se convierte en un aliciente para el equipo creativo y para la industria cinematográfica nacional en general. Para su director, la respuesta del público confirma que existe espacio para el cine ecuatoriano en las salas comerciales. “Nos sorprendió ver que la gente quiere cine ecuatoriano, y eso nos genera esperanza. Hay futuro para llenar salas, abrir nuevas funciones y competir con grandes producciones internacionales”, expresó Xavier Chávez.

El realizador adelantó que el equipo ya trabaja en nuevos proyectos, motivado por el respaldo obtenido con esta producción.