La familia de José Luis "Pepe" Tola, exchico reality sentenciado a 16 años de prisión por violación, volvió a pronunciarse públicamente después de que la Corte Nacional de Justicia ratificara la condena. Su hermana, Verónica Tola, participó como invitada en el pódcast D’mente abierta, del actor Carlos Scavone, donde relató, paso a paso, cómo vivieron el proceso legal que —según su versión— empezó el 1 de abril de 2014, fecha en que habrían ocurrido los hechos denunciados.
La notificación que cambió el rumbo de la familia
Verónica contó que, dos meses después de ese día, llegó una notificación al canal donde trabajaba Pepe, informando sobre una denuncia presentada por la familia de una menor de edad. En ese momento, dijo, su hermano —que entonces tenía 21 años— "no entendía qué estaba pasando". Fue solo al buscar asesoría legal que la familia conoció la gravedad de las acusaciones.
Durante años —explicó— decidieron mantener silencio por tratarse de una denunciante menor de edad. No ofrecieron entrevistas y evitaron pronunciarse públicamente siguiendo recomendaciones de sus abogados. "Siempre quise hablar y salir a defenderlo, pero él me decía que no. Que era mejor no entorpecer el caso... Siempre confiamos en que no iba a pasar nada porque era inocente", dijo.
El juicio y las pruebas que cuestiona la defensa
Según Verónica, el juicio inició en 2018, y con ello la presión mediática. Scavone preguntó cuáles fueron las pruebas que sustentaron la sentencia. Ella respondió: "Solo su versión... la versión de ella, la mamá y dos fotos en lugares públicos. Fotos que puede tener cualquier fanático".
La entrevistada insistió en que la familia no contó con recursos económicos para acceder a una defensa legal sólida y que cometieron errores por desconocimiento del sistema.
El lado emocional de la familia: miedo y distancia
Uno de los momentos más sensibles se produjo cuando Verónica habló del impacto emocional que el proceso ha tenido sobre su hermano y sobre ella misma.
Recordó anécdotas de su infancia para describirlo como un joven reservado y generoso. También contó que desde hace cinco años, Pepe está prófugo, lo cual —según dijo— ha significado una separación dolorosa: "Él tuvo que vivir la pandemia solo, incomunicado. Yo colapsé. Pensaba: ¿Y si le pasa algo? Yo no lo puedo perder".
También expresó su miedo ante la posibilidad de que sea encarcelado: "Tengo miedo de que se muera, de perderlo. No permitiré que vaya a un lugar donde pueda correr peligro".
Sus declaraciones se enmarcan en la preocupación emocional de una familiar, sin cuestionar la sentencia judicial ratificada por la Corte Nacional.
"El proceso no termina": la familia seguirá buscando opciones legales
Al finalizar el pódcast, Verónica aseguró que la batalla legal continuará y que no piensa desistir: "Este proceso no se acaba y no me voy a rendir. Continuaré la lucha por él".
La sentencia de Pepe Tola quedó prácticamente ejecutoriada tras la decisión de la Corte Nacional. Según juristas, la única vía posible sería un recurso extraordinario de revisión, aplicable únicamente en circunstancias excepcionales.
Aunque la familia sostiene una versión distinta de lo ocurrido, el fallo judicial se mantiene vigente y las autoridades continúan intentando ejecutar la condena.